Desde hace mucho tiempo se sostiene que el desayuno es la comida fundamental del día, una afirmación que ahora recibe un nuevo y sólido respaldo científico. Una reciente investigación de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, enfocada en adolescentes que solían omitir esta comida, arroja luz sobre la trascendencia de empezar la jornada con una nutrición adecuada, especialmente si el desayuno incorpora una buena dosis de proteínas.
El estudio, presentado en NUTRITION 2026, el congreso anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, concluye que los jóvenes que desayunan de forma habitual no solo incrementan la ingesta de nutrientes esenciales, sino que también disminuyen el consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares a lo largo del día. Los beneficios fueron aún más pronunciados en aquellos que optaron por desayunos con un mayor contenido proteico.
Liderado por Emma Rose Brown, estudiante de doctorado bajo la dirección de la profesora Heather Leidy en la Universidad de Texas en Austin, este trabajo es considerado uno de los ensayos sobre desayuno más extensos y rigurosos realizados hasta la fecha en adolescentes. La investigación contó con la participación de 128 jóvenes de entre 14 y 21 años, quienes previamente se saltaban el desayuno al menos seis veces por semana. Fueron divididos en tres grupos: uno que continuó sin desayunar, otro que recibió desayunos con un contenido proteico estándar (alrededor de 15 gramos) y un tercer grupo que consumió desayunos ricos en proteínas (unos 30 gramos).
Durante los seis meses que duró el estudio, se distribuyeron más de 18.000 desayunos, preparados con alimentos comunes como huevos revueltos, burritos o batidos. Los resultados demostraron que, si bien la ingesta calórica total fue similar entre los grupos, quienes desayunaban incorporaron más fibra, hierro, zinc y colina a su dieta. El grupo con desayunos ricos en proteínas mostró un aporte aún mayor de estos nutrientes. Además, se observó un cambio positivo en los hábitos alimentarios: los adolescentes que desayunaban, especialmente con alto contenido proteico, consumieron menos postres, dulces y golosinas, sugiriendo un mejor control de los antojos y elecciones alimentarias más saludables.
Fuente original: Infobae


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