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¿Depresión, tormenta o huracán? La clave para entender los fenómenos tropicales

14/06/2026 3 min de lectura Por Redacción
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Cuando se forman sistemas de baja presión sobre las cálidas aguas de los océanos tropicales, se inicia un ciclo que puede dar origen a fenómenos meteorológicos de gran magnitud: depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes. La clave para distinguirlos y comprender su potencial impacto radica principalmente en la velocidad de los vientos que generan. Conocer estas diferencias es fundamental para la prevención y la seguridad en las regiones que suelen ser afectadas.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) explica que la velocidad sostenida del viento es el factor determinante. Una depresión tropical se caracteriza por vientos que no superan los 63 kilómetros por hora. Si estos vientos se intensifican y superan esa barrera, el sistema evoluciona a una tormenta tropical y, en ese punto, la Organización Meteorológica Mundial le asigna un nombre específico para su seguimiento.

La máxima categoría se alcanza cuando los vientos superan los 119 km/h, momento en el que el sistema se convierte en un huracán. Estos poderosos fenómenos pueden extender su área nubosa hasta 900 kilómetros de diámetro y generar lluvias torrenciales. Una de sus características más conocidas es el «ojo del huracán», una zona de relativa calma en el centro, que puede medir entre 24 y 100 kilómetros de diámetro.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) detalla que para que un ciclón tropical se forme, la temperatura del agua debe superar los 26°C y debe existir una zona de baja presión. El proceso se alimenta del aire cálido y húmedo que asciende, liberando vapor y generando calor latente, la principal fuente de energía del ciclón. La rotación de la Tierra también influye, dándole ese característico giro espiralado. La escala de Saffir-Simpson clasifica a los huracanes en cinco categorías, siendo la quinta la más devastadora, con vientos que pueden superar los 250 km/h. La intensidad y duración del fenómeno, junto con la topografía local, definirán el alcance de su impacto. Por eso, las autoridades siempre enfatizan la importancia de estar informados y preparados.

Fuente original: Infobae