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Grasas: La clave para prevenir la diabetes tipo 2 está en su calidad, no solo en la cantidad

27/06/2026 3 min de lectura Por Redacción
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Una reciente revisión científica, liderada por investigadores de la Universidad de Barcelona y el CIBERDEM en España, arrojó luz sobre un aspecto fundamental de nuestra dieta: no todas las grasas actúan de la misma manera en nuestro organismo. El estudio, publicado en Trends in Endocrinology & Metabolism, sugiere que la calidad de las grasas que consumimos podría ser más determinante que la cantidad total a la hora de prevenir la diabetes tipo 2.

La investigación destaca una diferencia crucial entre dos tipos de ácidos grasos. Por un lado, las grasas saturadas ricas en ácido palmítico, presentes en alimentos como la carne roja, productos lácteos enteros, manteca de cacao y aceite de palma (común en ultraprocesados, margarinas y bollería), parecen dificultar la respuesta del cuerpo a la insulina. El investigador Manuel Vázquez-Carrera explicó que un exceso de ácido palmítico puede generar subproductos dañinos que deterioran la acción de la insulina y aumentan el riesgo de resistencia a esta hormona, un paso previo a la diabetes tipo 2.

En contraste, las grasas monoinsaturadas con alto contenido de ácido oleico, abundantes en el aceite de oliva, palta, frutos secos, semillas de girasol y ciertos pescados, podrían ofrecer un efecto protector. El ácido oleico no solo carece de los efectos perjudiciales del palmítico, sino que incluso puede contrarrestar parte de su daño al favorecer el almacenamiento de grasas de forma inerte y reducir la inflamación, un factor clave en la resistencia a la insulina.

Expertos en nutrición, como Tanya Freirich y Erin Palinski-Wade, refuerzan la idea de que la clave está en la elección consciente de los alimentos. Recomiendan priorizar patrones alimentarios como la dieta mediterránea, rica en aceite de oliva virgen extra, legumbres, verduras, frutas y pescado, y limitar el consumo excesivo de alimentos muy procesados y ricos en grasas saturadas. Además, subrayan la importancia de mantener un peso saludable y realizar actividad física regular como pilares fundamentales en la prevención de la diabetes.

Los autores del estudio reconocen algunas limitaciones, ya que gran parte de la evidencia mecanicista proviene de estudios en cultivos celulares y animales, y se necesitan más investigaciones en humanos para confirmar estos mecanismos en condiciones dietéticas habituales. No obstante, la revisión respalda firmemente las recomendaciones actuales de salud, que alientan a reemplazar las grasas saturadas por grasas insaturadas, promoviendo una visión más integral de la alimentación para un mejor bienestar metabólico.

Fuente original: Infobae