Después de un fin de semana cargado de compromisos oficiales, incluyendo la visita del Papa León XIV a España, las princesas Leonor y Sofía, hijas de los reyes Felipe VI y Letizia, se dieron un respiro y optaron por una salida completamente diferente a su habitual agenda institucional. Las jóvenes fueron vistas disfrutando del concierto que Bad Bunny ofreció en el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid, donde cantaron, bailaron y compartieron la noche con un grupo de amigas.
Las imágenes, que rápidamente circularon por redes sociales gracias al periodista Javi Hoyos, mostraron a las hermanas de la realeza española totalmente inmersas en el ambiente festivo del show. A pesar de las medidas de seguridad que siempre acompañan a los miembros de la familia real, Leonor y Sofía se mostraron relajadas y disfrutaron del espectáculo del artista puertorriqueño como cualquier otra joven de su generación, lejos del protocolo que habían mantenido durante la visita pontificia.
La presencia de las princesas en el palco VIP del estadio no pasó desapercibida. En un intento inicial por mantener la discreción, una amiga de la princesa de Asturias intentó cubrir su rostro con un abanico. Sin embargo, esta estrategia duró poco tiempo, ya que el calor y la incomodidad hicieron que finalmente desistieran y decidieran disfrutar del concierto con total naturalidad, siendo entonces captadas por las cámaras de varios asistentes.
El contraste con sus apariciones previas era notorio. Horas antes, ambas habían participado con estricto protocolo en la misa multitudinaria oficiada por el Papa en la plaza de Cibeles. Para el concierto, Leonor optó por un look informal de camiseta roja y vaqueros, mientras que Sofía eligió un estilismo más discreto en blanco, dejando de lado la formalidad real.
Esta aparición confirma la afición de las princesas por la música en directo, ya que en el pasado han sido vistas en conciertos de artistas como Harry Styles, Rosalía y Taylor Swift, en ocasiones acompañadas por la reina Letizia, quien comparte este interés. La coincidencia del concierto de Bad Bunny con la visita papal incluso generó comentarios previos, con el propio pontífice haciendo una referencia distendida al fenómeno musical.
Fuente original: Infobae

