Un impactante video que se viralizó en redes sociales desató una ola de indignación en Bello, Antioquia (Colombia), y repercutió a nivel internacional. Las imágenes muestran a un hombre paseando a un perro de raza husky con el hocico atado tan fuertemente con una soga que le impedía respirar y le dejó una profunda marca.
Testigos que presenciaron la desgarradora escena confrontaron al agresor en plena vía pública. En la grabación, se escucha a una persona recriminarle: «Le está aporreando el hocico. ¿Quiere que le llame a la policía para que se lo quite?». Lejos de mostrar arrepentimiento, el dueño respondió con desdén: «Llame a esos hijueputas», mientras más personas se sumaban al reclamo.
A pesar de los intentos de los presentes por convencerlo de la gravedad del maltrato y la oferta de uno de ellos de adoptar al animal, el hombre se negó rotundamente a entregarlo. Incluso llegó a justificar su accionar diciendo: «Pero ¿yo qué puedo hacer si no lo puedo dominar?». La respuesta de los testigos fue contundente: «Si no lo puede dominar, délo en donación».
Amarrar el hocico de un perro de esta manera es una práctica extremadamente peligrosa que puede provocar asfixia y un golpe de calor, ya que los canes regulan su temperatura corporal jadeando. Para un husky, una raza que necesita jadear constantemente, esta restricción es particularmente cruel y potencialmente mortal. La limitación también genera un estrés extremo, desorientación y miedo en el animal.
La denuncia se propagó rápidamente en las redes sociales, donde miles de usuarios expresaron su preocupación y exigieron una intervención urgente de las autoridades locales. Defensores de los animales en Colombia están movilizando esfuerzos para dar con el paradero del perro y asegurar su rescate y atención veterinaria.
Fuente original: Infobae

