Los trabajadores de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM) mantienen una retención de tareas desde hace una semana debido a pagos adeudados, lo que pone en riesgo la circulación de las líneas 707, 333, 407 y 437, esenciales para el transporte en San Isidro. Según el chofer José, la empresa se adeuda con un millón de pesos en viáticos y un decreto salarial, afectando a 427 trabajadores.
El sindicato denunció que los empresarios atribuyen la crisis a factores externos como el subsidio y el costo del gasoil, ignorando el impacto en los usuarios. La situación se agrava con la secuestro judicial de un 40% de la flota, afectando especialmente las líneas 707 y 333, según informó el chofer Juan.
La medida judicial de embargo dejó un 50% de la flota inoperante, dejando a San Isidro prácticamente desconectado del transporte público. Juan destacó que el reclamo de los trabajadores es “genuino” y que la empresa no cumple con sus obligaciones, generando descontento entre los empleados.
Los trabajadores explicaron que, aunque cobraron el sueldo el 13 de abril, la empresa no cumplió con su promesa de liquidar la deuda restante, lo que llevó a una nueva huelga. La falta de comunicación por parte de la empresa ha generado frustración y desconfianza entre los empleados.
La situación refleja un conflicto que pone en evidencia la fragilidad del transporte público y la necesidad de soluciones que garanticen la continuidad del servicio para miles de usuarios afectados por el colapso en las líneas vitales.

