En un panorama de videojuegos independientes que buscan constantemente la originalidad, ‘Crushed In Time’ de Draw Me A Pixel (creadores de ‘There Is No Game: Wrong Dimension’) emerge con una propuesta que redefine el género de las aventuras gráficas. Este título no solo invita a los jugadores a una intrigante investigación junto a Sherlock Holmes y el Dr. Watson, sino que los sumerge en un viaje metanarrativo a través de las diferentes etapas de su propio desarrollo. La historia arranca con una misteriosa carta de una mujer llamada Emma, llevando a nuestros detectives a una odisea que trasciende el tiempo, el espacio y las distintas versiones del juego mismo.
La jugabilidad introduce una mecánica bautizada por sus creadores como ‘point-and-stretch’, que va más allá del clásico ‘apuntar y hacer clic’. Aquí, casi cualquier elemento del entorno puede estirarse como una banda elástica: personajes, escenarios, interfaces e incluso los menús. Esta innovadora interacción obliga a los jugadores a tirar, apuntar y soltar para resolver ingeniosos rompecabezas. La propuesta genera situaciones muy originales y desafíos que exploran conceptos de diseño de videojuegos, programación visual y manipulación de escenarios de formas inéditas en el género.
La narrativa acompaña esta experimentación, presentando a Holmes y Watson en versiones exageradas y cómicas, con una dinámica repleta de humor y situaciones absurdas. Este tono ligero complementa a la perfección la naturaleza experimental del proyecto. Aunque la historia intenta abordar matices más dramáticos hacia el final, no siempre logra el mismo impacto. Sin embargo, el carisma del elenco, el excelente trabajo de actuación de voz y la constante sucesión de ideas inesperadas mantienen el interés durante la mayor parte de la aventura.
Más allá de sus aciertos y posibles tropiezos, ‘Crushed In Time’ representa un tipo de proyecto cada vez menos común en la industria: uno dispuesto a asumir riesgos creativos, incluso sabiendo que no todas sus decisiones serán universalmente aplaudidas. Si bien su mezcla de aventura gráfica, metanarrativa y experimentación mecánica puede generar frustraciones puntuales, también ofrece momentos de genuina creatividad difíciles de encontrar en otros títulos. Es un juego que, en definitiva, demuestra que aún hay espacio para reinventar fórmulas con décadas de historia y sorprender a la comunidad gamer.
Fuente original: Infobae

