Una profunda tristeza envuelve a la comunidad santiagueña tras el trágico fallecimiento de Johana Ibáñez y Sergio Gordillo, quienes perdieron la vida en un lamentable accidente de tránsito. La pareja fue despedida este sábado en medio de un clima de absoluto dolor y conmoción, dejando un vacío inmenso en sus seres queridos.
El momento más desgarrador del sepelio se vivió cuando una de sus hijas, de tan solo ocho años, se aferró al féretro de sus padres clamando entre lágrimas: «Papi… Mami, despertate». Su desesperado ruego conmovió a todos los presentes, marcando una escena de profunda angustia y la dolorosa interrupción de una infancia.
El fatal suceso ocurrió el jueves por la noche en la intersección de la avenida Antenor Álvarez y Lugones. Johana y Sergio circulaban en su motocicleta llevando a su hija al Cepsi, cuando, mientras esperaban la luz verde del semáforo, fueron embestidos por un móvil policial. Las causas exactas del impacto aún son materia de investigación.
Producto del fuerte choque, la pareja falleció en el acto, mientras que la menor fue trasladada de urgencia al centro de salud, donde afortunadamente permanece internada en observación, fuera de peligro. Se investiga también por qué el vehículo policial continuó su marcha tras el impacto, deteniéndose recién varias cuadras más adelante, tras chocar con un colectivo.
Familiares, amigos y vecinos se congregaron en el cementerio para dar el último adiós a Johana y Sergio, en una jornada marcada por el luto y la solidaridad con la familia. La tragedia ha generado una gran conmoción en la provincia, y se espera que la investigación esclarezca prontamente las circunstancias de este lamentable hecho.
Fuente original: El Liberal

