La 15° edición de la Feria de Editores (FED) culminó hoy en el C Art Media de Buenos Aires, ofreciendo una jornada final cargada de encuentros que fusionaron la literatura emergente con profundos análisis políticos. Desde las 14.30 hasta las 19, el evento propuso un recorrido intelectual que abarcó desde las nuevas voces de la narrativa rioplatense hasta la reflexión sobre el contexto político actual.
La tarde comenzó con la mesa «Río de la Plata, 2000», un espacio dedicado a escritoras nacidas en el nuevo milenio. Moderado por la periodista Fernanda Nicolini, el panel reunió a las uruguayas Tamara Silva Bernaschina y Erika Paula Curbelo, junto a la argentina Milagros Porta. Cada una compartió su visión y experiencia, representando a una generación que ya cosecha importantes reconocimientos en la literatura de la región.
Uno de los momentos centrales fue el debate político «Un mundo de sensaciones derechosas. ¿La ola reaccionaria es imparable o estamos logrando frenarla?». Participaron el ensayista Pablo Stefanoni, el periodista Federico Vázquez y la especialista en política internacional Leticia Martínez. La mesa abordó el fenómeno del avance de las derechas radicales, un tema de creciente relevancia en la agenda global y regional, ofreciendo perspectivas críticas sobre sus mecanismos y desafíos.
La programación también incluyó «Lo que no se domestica», una conversación sobre la obra de la escritora francesa Violaine Bérot, quien dialogó con la periodista cultural argentina Valeria Tentoni. Bérot, conocida por su particular trayectoria de vida y una obra que explora temas como la violencia psicológica y los límites de la civilización, brindó una mirada íntima sobre sus procesos creativos.
El broche de oro estuvo a cargo de la historiadora Camila Perochena, con la exposición «Editar el pasado para gobernar el presente». Perochena analizó cómo el poder político manipula la memoria histórica para legitimar el presente, haciendo especial hincapié en el contexto actual del gobierno de Javier Milei y el cuestionamiento de los consensos democráticos sobre el terrorismo de Estado en Argentina. Su intervención subrayó la distinción entre historia y memoria, enfatizando el riesgo de la banalización de crímenes pasados para fines políticos.
Fuente original: Infobae



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