En varias regiones de España, la creciente instalación de nuevos centros de datos, infraestructuras fundamentales para el avance de la Inteligencia Artificial (IA), ha desatado una fuerte controversia. Organizaciones ecologistas y colectivos vecinales han elevado sus voces en protesta, especialmente en comunidades como Aragón, Extremadura y Castilla y León, donde cuestionan el impacto ambiental de estos gigantes tecnológicos.

Los ambientalistas, que incluso han recurrido a la vía judicial, denuncian el excesivo consumo de energía eléctrica y, sobre todo, de agua que requieren estas instalaciones. Buscan influir en la normativa que prepara el gobierno central, la cual es criticada por las empresas promotoras y por comunidades como Aragón, Andalucía y Madrid, que defienden el positivo impacto económico y la creación de empleo que conllevan estos proyectos.

En Aragón, una de las comunidades con más iniciativas y también mayor oposición, plataformas como ‘Salvemos los Pinares de Venecia’ han organizado diversas movilizaciones para proteger espacios naturales. Allí, la inversión en centros de datos, impulsada por gigantes como Microsoft y Amazon Web Services, se estima en 70.000 millones de euros y podría generar más de 9.000 puestos de trabajo cualificados. Sin embargo, los ecologistas insisten en restringir el acceso a recursos hídricos en situaciones de escasez, un punto que choca con la visión de las autoridades regionales, quienes ven en estos proyectos una

Fuente original: Infobae