En un reencuentro cargado de historia y complicidad, Beto Casella dialogó profundamente con Fernando Marín en el ciclo Proyecto 86. La conversación, que se extendió desde los inicios de su carrera hasta sus más íntimas reflexiones personales, reveló a un Casella crítico de la política argentina y, a la vez, profundamente conmovido al recordar a sus padres.
Casella se definió como un “peronista desalentado y abatido”, una identidad forjada en su historia familiar. Sus padres, inmigrantes italianos que llegaron a Argentina huyendo de la posguerra gracias a la política migratoria de Perón, inculcaron en él un sentido de gratitud. Sin embargo, su visión del peronismo actual y de ciertos momentos históricos, como la elección de Isabelita o la influencia de López Rega, es marcadamente crítica. Para Casella, el Perón anciano regresó con buenas intenciones de diálogo, pero un “malentendido fatal” y la falta de información sobre la violencia política de la época frustraron sus objetivos.
El conductor también analizó la idiosincrasia de la elección de líderes en Argentina, describiéndola como “extravagante”. Aunque reconoció liderazgos como los de Perón, Menem, Néstor y Cristina, fue lapidario con otros. Comparó el fenómeno argentino con una tendencia global de populismos de centroderecha, y lamentó la aparente inherencia de la corrupción al poder en el país, sugiriendo que muchos ven la política como una vía para enriquecerse.
La charla también repasó su trayectoria en los medios, desde sus inicios en la gráfica, donde debía cumplir con un estricto código de vestimenta, hasta la libertad que el éxito le otorgó para mostrarse tal como es. Recordó la exitosa obra teatral “Encuentro de Genios”, que co-produjo con Marín, donde personajes como Einstein, Freud, Woody Allen, John Lennon y Perón debatían en una cena.
El punto más emotivo del encuentro llegó cuando Beto Casella compartió recuerdos de sus padres. Con lágrimas en los ojos, habló de la devoción de su madre, “la Tana”, un amor incondicional que aún lo acompaña. Relató el profundo dolor que le causó ver a su padre deteriorarse emocional y cognitivamente tras la muerte de su esposa, una pérdida que, según él, no pudo soportar. Estas vivencias personales, compartidas con una honestidad brutal, revelaron la faceta más humana del reconocido periodista y conductor.
Fuente original: Infobae

