El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la flexibilización de los requisitos de encaje para los bancos, con el objetivo de incrementar la liquidez del sistema financiero y reactivar la economía. La medida forma parte del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas.
La autoridad monetaria redujo la integración diaria mínima permitida a los bancos del 75% al 65%, una decisión que sigue a la ajustada en noviembre de 2025, cuando se bajó de 95% a 75%. Santiago Bausili, director del BCRA, destacó que esta adecuación ayuda a los bancos a manejar mejor la liquidez y a reducir la volatilidad de las tasas de interés.
En paralelo, el BCRA eliminó los plazos mínimos y máximos para los bonos elegibles que pueden utilizarse como encajes. Esta acción busca brindar mayor flexibilidad a los bancos para transformar activos en liquidez regulatoria, según explicó la entidad en su comunicado oficial.
La medida busca fortalecer la capacidad de los bancos para ofrecer créditos a empresas y hogares, lo que podría impulsar la actividad económica en un contexto de desaceleración. Sin embargo, analistas advierten que el balance entre liquidez y control de la inflación sigue siendo un desafío para la autoridad monetaria.
El anuncio surge en un momento en que Argentina busca estabilizar su economía tras años de crisis, y refleja la continuidad del compromiso con el FMI, que exige ajustes estructurales para garantizar la sostenibilidad fiscal y monetaria.
La decisión del BCRA plantea nuevas expectativas sobre el impacto en el acceso al crédito y la estabilidad de los mercados, mientras se mantiene la tensión entre estimular la economía y contener la inflación, un desafío central para las autoridades en los próximos meses.

