A pesar del paso de los años, el amor por los vehículos clásicos sigue más vivo que nunca en Argentina. Un estudio reciente sobre el mercado de usados reveló que una parte significativa de las transferencias corresponde a autos y camionetas con treinta años o más de antigüedad, consolidando una tendencia que demuestra la pasión de los argentinos por los “fierros” con historia.
Durante el pasado agosto de 2026, se registraron más de 153.000 transferencias de vehículos usados. De ese total, una de cada doce operaciones, es decir, unas 12.800 unidades, correspondieron a modelos fabricados en 1996 o antes. Y lo más sorprendente es que casi 900 de esos vehículos datan de antes de 1970, incluyendo verdaderas joyas de colección.
En el podio de los más buscados, la Ford F-100 se alza como la indiscutible líder. Con más de 1.300 transferencias, esta icónica camioneta representa una de cada diez ventas en el segmento de vehículos con más de tres décadas. La brecha con sus seguidores es notable: el Fiat Spazio se ubicó en segundo lugar con 590 operaciones, seguido por el Fiat Duna (496), el Volkswagen Gol (475), y un empate técnico entre el legendario Renault 12 y el Ford Falcon, con 462 y 455 transferencias respectivamente. Estos modelos, que marcaron una época, continúan circulando y cambiando de manos.
El perfil de los compradores de estos vehículos también es particular. Mientras que los autos más modernos suelen atraer a un público más joven, los clásicos de treinta años o más son preferidos por personas con una edad promedio de 40 años. La F-100 y el Renault 12, por ejemplo, son adquiridos mayormente por compradores de 43 años en adelante. Además, el mercado de estos autos antiguos se caracteriza por su informalidad: casi la totalidad de las transferencias se realizan directamente entre particulares, con una mínima intervención de agencias o concesionarias, lo que implica que el comprador debe extremar los controles y verificaciones.
Geográficamente, la Ford F-100 mantiene su reinado en la mayoría de las provincias argentinas, consolidando su estatus de ícono nacional. Solo en algunas excepciones, como Mendoza con el Fiat Duna o la Ciudad de Buenos Aires con el Renault 19, otros modelos logran superarla. La mayoría de estas operaciones corresponden a vehículos de la década del 90, seguidos por los de los 80 y 70, lo que demuestra que la nostalgia y la durabilidad son factores clave en la elección de estos «viejitos» queridos.
Fuente original: Clarín



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