A partir del 1 de mayo, las autopistas de Buenos Aires dejarán de usar cabinas manuales y barreras de peaje, migrando a un sistema automatizado que detecta vehículos mediante cámaras láser y sensores electrónicos. Esta medida busca reducir demoras, mejorar la circulación y avanzar hacia un modelo operativo y ambientalmente eficiente.
El nuevo esquema reemplaza las estructuras físicas con pórticos de lectura digital ubicados en las vías, permitiendo que los conductores transiten sin detenerse. El cobro se realiza automáticamente al cruzar los dispositivos, vinculando la patente del vehículo con la base del sistema TelePASE.
Autopistas como Illia, Paseo del Bajo y Perito Moreno ya habían adoptado tecnologías similares. La Autopista 25 de Mayo incorporó nuevos pórticos, mientras que en Parque Avellaneda se eliminaron 30 cabinas manuales. El sistema se expande a todas las vías de la Ciudad, integrando al 100% su red bajo esta modalidad.
Desde mayo, el uso de TelePASE será obligatorio. Quienes no lo tengan y atraviesen los pórticos serán multados con una sanción que puede alcanzar los $142.498. La medida refuerza la necesidad de adherirse al sistema digital para evitar infracciones.
Este cambio marca un hito en la modernización del transporte porteño, aunque plantea desafíos para quienes no cuentan con el dispositivo. La transición refleja un compromiso con la tecnología, pero también deja abiertas preguntas sobre el acceso equitativo a las nuevas herramientas.

