Argentina está intensificando su estrategia en el Mar Argentino, combinando la exploración de hidrocarburos con un firme objetivo geopolítico: fortalecer el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Lo que comenzó en 2018 con la adjudicación de permisos de exploración en cuencas como la Malvinas Oeste, hoy se proyecta con nuevas rondas licitatorias y la posibilidad de asignaciones directas a YPF en áreas estratégicas cercanas a la zona de exclusión.
La visión de esta campaña exploratoria trasciende la mera búsqueda de recursos petroleros. La actividad sísmica en el offshore, impulsada por el Estado argentino, se convierte en una herramienta fundamental para reafirmar la presencia nacional en el Atlántico Sur. Este enfoque se sustenta en el reconocimiento del nuevo límite exterior de la Plataforma Continental Argentina, un logro diplomático y científico que sumó 1.7 millones de kilómetros cuadrados de territorio marítimo, un 35% adicional a la superficie continental, rico en recursos minerales, hidrocarburos y especies sedentarias.
Este hito fue posible gracias a la labor de la Comisión Nacional del Límite Exterior (COPLA), que en 2009 presentó ante la ONU un exhaustivo estudio de 50 tomos. En 2016, Naciones Unidas reconoció el nuevo límite, reafirmando la soberanía argentina sobre las zonas submarinas adyacentes a su territorio más allá de las 200 millas náuticas. Esta «política de Estado», que involucró a geodestas, hidrógrafos, geólogos y expertos en derecho internacional, se consolidó en 2020 con la aprobación unánime de la Ley 27.557.
Paralelamente, el gobierno nacional reactivó la aplicación de sanciones contra compañías internacionales que operan ilegalmente en la Plataforma Continental argentina, en consonancia con la Ley 26.659 de 2011. Esta medida se complementa con una invitación a inversores para aprovechar las oportunidades que ofrece Vaca Muerta y, a su vez, se evalúan alternativas para potenciar la inversión privada en el offshore. Entre ellas, se destaca la posibilidad de que YPF invierta en las cuencas Malvinas y Austral, o que participe en el Concurso por CAN_200, originado en una iniciativa privada británica, así como adelantar inversiones en el área OFF-5 que YPF cedió a ENI en Uruguay. Todo indica que la cuestión Malvinas y la exploración offshore están intrínsecamente ligadas, constituyendo dos pilares de la política exterior y energética argentina.
Fuente original: Río Negro Online





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