El mercado laboral argentino atraviesa una crisis profunda, con una caída del 1,2% en empleos registrados en el último año, según la Secretaría de Trabajo. La política de Javier Milei ha dejado un saldo de 124.735 puestos de trabajo perdidos, con una caída del 3,1% desde el inicio de su mandato en noviembre de 2023.
El empleo asalariado privado fue el más afectado, con una pérdida de 94.198 puestos (-1,5%), seguido por el sector público (-0,9%) y el trabajo en casas particulares (-0,3%). La industria manufacturera y el comercio registraron caídas significativas, con 42.540 empleos perdidos en el último año.
El economista Luis Campos destacó que el empleo asalariado privado se encuentra en niveles similares a los de 2015, sin señales de recuperación. Paralelamente, se destruyeron 24.240 empresas desde el inicio del mandato, con un promedio de 77 empresas cerradas por día laboral.
Aunque el monotributo creció un 3,1% (85.819 trabajadores independientes), no logra compensar la caída del empleo registrado. La precarización aumenta, con una caída del 2,5% en el poder adquisitivo de la mediana salarial entre enero de 2025 y 2026.
Los sectores que registraron crecimiento, como la construcción (+0,7%) y la pesca (+2,6%), no lograron revertir la tendencia general. Campos advirtió que la industria manufacturera experimenta su peor desempeño en décadas, con una caída del 6,1% desde agosto de 2023.
La crisis laboral refleja una transformación estructural del mercado, donde la informalidad y la precariedad se consolidan. La falta de inversión en sectores clave, como la industria y el comercio, profundiza la desigualdad y la inestabilidad económica.

