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Alerta en Estados Unidos: La carne de res rompe récords de precio y complica la economía familiar

02/07/2026 2 min de lectura Por Redacción
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El verano en Estados Unidos se presenta con un panorama complicado para los amantes del asado. Los precios de la carne de res alcanzaron niveles históricos, encareciendo las tradicionales reuniones y celebraciones, como el Día de la Independencia. Se estima que una parrillada para diez personas supera los 160 dólares, un aumento del 2,4% respecto al año pasado, una situación que refleja la fuerte presión sobre el mercado.

Detrás de este incremento se encuentran diversos factores que han puesto en jaque la producción ganadera estadounidense. La sequía prolongada, los incendios forestales y la reducción del rodeo bovino a su nivel más bajo en 75 años son las principales causas. Esta combinación de menor oferta y mayores costos de producción se traduce directamente en los valores que los consumidores encuentran en las góndolas, afectando especialmente productos como la carne molida para hamburguesas, un clásico en las mesas.

Expertos del sector, como Michael Swanson de Wells Fargo, advierten que no hay soluciones a corto plazo para revertir esta tendencia. Ampliar el rodeo bovino es un proceso que demanda al menos dos años, lo que significa que la escasez persistirá. A esto se suma una restricción importante: el bloqueo de importaciones de ganado desde México debido a la detección de un parásito. Esta medida, sumada a la baja producción local, agrava aún más el desequilibrio entre la oferta y la demanda, generando un «espiral descendente» en los mercados, según el grupo R-CALF USA.

Frente a este escenario, muchos hogares estadounidenses están modificando sus hábitos de consumo. Si bien la demanda de carne de res se mantiene, un sector creciente de la población opta por alternativas más económicas como el pollo o el cerdo para equilibrar el presupuesto familiar. El aumento en el precio de la nafta, consecuencia de conflictos internacionales, también contribuye a la presión sobre los bolsillos, obligando a los consumidores a ser más creativos a la hora de armar el menú y organizar sus reuniones sociales.

Fuente original: Infobae