La política exterior estadounidense se vistió de luto este fin de semana con la noticia del fallecimiento de Lindsey Graham, el reconocido senador republicano por Carolina del Sur. A sus 71 años, y tras una breve enfermedad, Graham dejó un legado significativo como una figura clave en la diplomacia de Washington, generando un impacto particular en la relación con países de la región, como Colombia.
Desde Bogotá, las reacciones no se hicieron esperar. La Embajada de Colombia en Washington emitió un comunicado oficial expresando sus más sentidas condolencias. En el mismo, se resaltó la invaluable contribución del senador a la cooperación bilateral en materia de seguridad y estabilidad regional, un vínculo que Graham ayudó a forjar y fortalecer a lo largo de su extensa carrera política.
La trayectoria de Graham con Colombia fue multifacética, evolucionando desde un impulsor del diálogo hasta un firme defensor de medidas más estrictas en la lucha contra el narcotráfico. Su compromiso se manifestó en momentos críticos, como en mayo de 2021, durante el estallido social colombiano. En aquella ocasión, el senador mantuvo conversaciones directas con el entonces presidente Iván Duque, ofreciendo un sólido respaldo a su gobierno y calificando a Colombia como un ‘socio invaluable’ para los intereses de Estados Unidos.
Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la postura de Graham hacia Colombia se endureció notablemente. Adoptó un tono de mayor presión, enfocándose en la erradicación del narcotráfico y llegando a acuñar el término ‘califato del narcotráfico’ para referirse a supuestas alianzas ilícitas en la región. Incluso, en 2025 (según el texto fuente), respaldó la imposición de aranceles a Colombia, advirtiendo que la medida golpearía ‘donde más le duele: en el bolsillo’.
Exmandatarios colombianos también se sumaron a las expresiones de pesar. El expresidente Álvaro Uribe Vélez lo recordó como un ‘gran aliado’ de sus gobiernos, mientras que Iván Duque Márquez lo catalogó como un ‘gran amigo de Colombia’ y un ‘firme defensor de la histórica relación’ entre ambas naciones, destacando su compromiso con la cooperación en seguridad, comercio y la defensa de la democracia. El fallecimiento de Graham cierra un capítulo importante en las relaciones bilaterales, dejando una huella imborrable en la política exterior de Estados Unidos y su vínculo con América Latina.
Fuente original: Infobae

