Para muchos argentinos y latinos que buscan establecerse en Estados Unidos, uno de los primeros desafíos suele ser la apertura de una cuenta bancaria. La buena noticia es que las autoridades federales de ese país confirmaron que es posible hacerlo sin contar con un número de Seguro Social (SSN), un dato clave que facilita la inclusión financiera de los inmigrantes.
Según explicaron la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB), la legislación federal estadounidense no exige el SSN como un requisito excluyente para abrir una cuenta. En cambio, el foco regulatorio está puesto en la verificación de la identidad y el domicilio del solicitante, permitiendo que las instituciones financieras acepten una variedad de documentos alternativos.
Entre los documentos más comunes que los bancos y cooperativas de crédito suelen aceptar figuran el Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN), el pasaporte, la matrícula consular emitida por el país de origen o una licencia de conducir extranjera. Además, es fundamental presentar un comprobante de domicilio vigente, como puede ser un recibo de servicios públicos o un contrato de alquiler. El ITIN, por ejemplo, es un número otorgado por el IRS a quienes necesitan cumplir obligaciones fiscales pero no califican para un SSN, y es ampliamente aceptado por la mayoría de las entidades.
Es importante destacar que, si bien la ley federal brinda esta flexibilidad, cada banco o cooperativa de crédito tiene la potestad de establecer sus propias políticas internas respecto a los documentos aceptados. Esto significa que la lista exacta de papeles puede variar de una institución a otra, y que es recomendable consultar directamente con el banco elegido antes de iniciar el trámite para confirmar sus requisitos específicos. Esta medida busca equilibrar la inclusión con la prevención de fraudes y la seguridad.
Fuente original: Infobae

