Mientras que nuestros abuelos envejecían manteniendo una autonomía física casi involuntaria, la generación actual se encuentra en una encrucijada: o se somete a la disciplina del entrenamiento estructurado, o se resigna a una fragilidad prematura.
La gran paradoja de nuestro tiempo es que, a pesar de los avances médicos, vivimos de una forma profundamenteantinatural. Esta desconexión con nuestra biología ha creado una dicotomía innecesaria entre dos bandos: el “team gimnasio” y el “team movimiento natural”. Pero, ¿realmente hay que elegir? ¿O es que hemos olvidado cómo se movía el mundo antes de que las pantallas lo colonizaran todo?
Para entender hacia dónde va la generación silver, hay que mirar hacia atrás. Como bien señala la coach de fitness Patricia Vera en un artículo publicado por la revistaTelva,nuestros abuelos no necesitaban sesiones de 60 minutos de Crossfitni máquinas de poleas. Su gimnasio era la vida misma. “Las personas longevas no ‘entrenaban’ como lo entendemos hoy, p
Fuente original: Infobae




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