Las tendencias de correr 5 kilómetros en espacios reducidos han explotado en redes sociales, con videos grabados en baños de avión, furgonetas o bañeras. El fenómeno, impulsado por figuras como Jacob Cohen (@notreallywellness), combina creatividad y tecnología para desafiar los límites del running recreativo.
Los videos muestran participantes realizando recorridos en ubicaciones extremas, como la cabina de un vehículo policial o jaulas para perros. Aunque generan controversia, atraen a millones de usuarios que siguen cada hazaña. Las aplicaciones de entrenamiento, con algoritmos de conteo de pasos, permiten registrar distancias incluso sin moverse del lugar.
El caso más destacado es el de Jacob Cohen, quien publica diariamente desde octubre carreras en escenarios insólitos, logrando hasta 10 veces más visualizaciones que sus publicaciones habituales. Su creatividad lo llevó a realizar circuitos en espacios como la cabina del DJ Diplo, ganando más de 200.000 seguidores.
Otros participantes, como Wyatt Gillespie, han intentado replicar la tendencia, aunque con resultados variados. Gillespie, quien intentó correr en un camión de mudanzas, admitió que solo logró mantenerse activo durante tres minutos. La tecnología, al interpretar movimientos repetitivos como distancias reales, ha generado escepticismo sobre la legitimidad de estos retos.
A pesar de las dudas, Cohen defiende el carácter lúdico de la tendencia, criticando la obsesión por la perfección en la cultura digital del ejercicio. El auge de estos retos refleja el deseo de romper con la rutina, buscar reconocimiento y encontrar diversión en entornos limitados, transformando cualquier espacio en un escenario potencial para el running creativo.

