Una decisión judicial generó fuerte revuelo en la provincia de Chaco. Norma Miriam Pérez, quien había sido sentenciada a prisión perpetua por el brutal homicidio del ingeniero del INTA Otto Federico Ferber, fue beneficiada con prisión domiciliaria. La medida, otorgada por un delicado cuadro de salud constatado por especialistas del Poder Judicial, le permitió regresar a su vivienda en Presidencia Roque Sáenz Peña tras casi doce años de reclusión.
El caso Ferber conmocionó a la región desde diciembre de 2014, cuando el ingeniero fue encontrado sin vida dentro de su automóvil en un camino rural de Pampa Napenay. La investigación reveló que la víctima había recibido cuatro heridas de arma blanca, un ataque perpetrado en un sitio aislado que impedía cualquier auxilio inmediato.
Tras un extenso proceso judicial, la Cámara Primera en lo Criminal de Presidencia Roque Sáenz Peña condenó a Pérez el 30 de junio de 2017 a la pena máxima por homicidio agravado por alevosía. Durante el debate oral, se estableció que la mujer aprovechó un vínculo de confianza con Ferber para cometer el crimen.
A pesar de los sucesivos recursos de impugnación presentados por la defensa de Pérez, la condena fue ratificada. En septiembre de 2024, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó un recurso de queja y dejó firme la sentencia, con la firma de los ministros Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti.
Sin embargo, la firmeza de la condena no impidió que, por motivos humanitarios, se revisara la modalidad de detención. La prisión domiciliaria implica que Norma Miriam Pérez continuará cumpliendo su pena fuera del penal, bajo estricto control electrónico mediante una tobillera. Esta medida, fundamentada en informes médicos que acreditan su vulnerable estado de salud, no modifica la responsabilidad penal ni la pena impuesta, solo su lugar de cumplimiento.
Fuente original: Infobae


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