Tras el reciente empate de Atlético Tucumán, Julio César Falcioni, director técnico del equipo, salió a dar la cara y defendió sus decisiones. Aunque admitió la «bronca» por la forma en que se les escapó la victoria en el último minuto en La Plata, el experimentado entrenador valoró la capacidad de reacción de su plantel, que venía de una racha de tres derrotas consecutivas.

Falcioni reconoció que el rendimiento frente a su último rival fue superior al de encuentros anteriores, aunque todavía no alcanzó el nivel óptimo que el equipo había mostrado. Explicó que la irregularidad reciente se debe, en gran parte, al intenso calendario de partidos y los constantes viajes, mencionando compromisos importantes como el enfrentamiento con River y la Copa Argentina. «A veces es difícil mantener el ritmo», señaló.

El «Emperador» también puso en perspectiva la situación actual del «Decano» en el torneo. Recordó que, a su llegada, el equipo estaba en una posición muy comprometida con el descenso. Hoy, la realidad es otra: se encuentran a doce puntos de la zona roja con la misma cantidad de unidades en juego, una situación que, según él, ya es parte del pasado. Ahora, la meta es clara: clasificar entre los ocho mejores y avanzar en las semifinales de la Copa Argentina.

Respecto a las cuestiones tácticas, Falcioni identificó áreas a mejorar, como la precisión en las transiciones rápidas y una mayor ofensiva por los costados. Sin embargo, fue contundente al expresar las limitaciones de su plantilla. «No hay mucho para cambiar. Tenemos un plantel muy reducido», concluyó, mostrando conformidad con la actitud de sus jugadores pero consciente de los ajustes necesarios.

Fuente original: La Gaceta