PARÍS.- El CEO de Rio Tinto, gigante del sector minero anglo-australiano, para la división de Aluminio y Litio, Jérôme Pécresse, dijo que la compañía evalúa aplicar a otro RIGI de US$1000 millones en 2027, que ese paraguas fue un “habilitador crítico” para gatillar nuevos desembolsos en el país y que están analizando oportunidades en cobre.
“La Argentina es la piedra angular de nuestra estrategia global de litio”, dijo en una entrevista con LA NACION en el lobby de un hotel parisino a metros del Arco de Triunfo.
“El RIGI fue un habilitador crítico en nuestra decisión de invertir en la Argentina”, agregó el ejecutivo francés, que dijo: “Estamos evaluando oportunidades de cobre en muchos lugares del mundo. Claramente, la Argentina es uno de ellos porque posee un potencial significativo en cobre”.
Cuando este medio le preguntó sobre las elecciones del año y las reglas de juego en los negocios, sostuvo que “cualquier interrupción genera incertidumbre” y aclaró: “Lo que fundamentalmente necesitamos es estabilidad política y económica dentro del marco regulatorio, porque cualquier cambio en ese marco genera dudas e incertidumbre”.
-¿Cuál es su visión sobre las reformas del presidente Milei y el entorno que están creando para la inversión en la Argentina?
-Creo que estas reformas generan una situación de excelente alineación entre las prioridades del Gobierno y las prioridades del sector minero y de grandes grupos mineros como el nuestro. Lo que entendemos de las reformas del Presidente es que busca más inversión extranjera y más dólares ingresando a la Argentina. Cuando se observa a la Argentina, la minería probablemente sea una de las mayores palancas para lograrlo. El país ya tiene un gran sector agropecuario y un importante sector energético, pero la minería es probablemente donde existe el mayor potencial. Por lo tanto, no solo hay alineación, sino también facilitación. Y para nosotros el RIGI fue un habilitador crítico en nuestra decisión de invertir en la Argentina y de continuar el camino que ya habíamos comenzado con el litio. Hasta ahora, como Rio Tinto, esto claramente nos da confianza para continuar nuestra estrategia de inversión en la Argentina. El litio es muy importante para Rio Tinto; es nuestro principal motor de crecimiento. Hoy Rio Tinto tiene cuatro negocios: mineral de hierro, cobre, aluminio y litio. El cobre y el litio son los dos negocios en los que queremos crecer más rápido porque existe un crecimiento sostenido de la demanda en esos mercados. Cuando analizamos nuestro crecimiento en litio, comenzamos en la Argentina, y la Argentina es la piedra angular de nuestra estrategia global de litio. Cuando adquirimos Arcadium Lithium, la compañía ya tenía operaciones y proyectos significativos en la Argentina, y Rio Tinto ya había comenzado a desarrollar Rincón, también en la Argentina. Hoy, todo el litio que producimos proviene de la Argentina. Si miramos hacia 2028, hemos anunciado un objetivo de aproximadamente 200.000 toneladas de capacidad nominal global equivalente de carbonato de litio. Alrededor de tres cuartas partes de ese volumen estarían en la Argentina. Así que funciona en ambos sentidos: el litio es central para la estrategia del Gobierno de desarrollar la minería, y la Argentina es central para nuestra estrategia de litio.
-¿Cómo ve el desarrollo del negocio de litio de Rio Tinto en la Argentina?
-Nuestra visión para la Argentina es desarrollar claramente una plataforma de proyectos. No se trata de una inversión aislada ni de dos inversiones puntuales. Es una secuencia de proyectos en las tres provincias: Catamarca, Salta y Jujuy. Hoy somos la única empresa que produce litio en las tres provincias. Tenemos proyectos operativos que funcionan desde hace muchos años en Jujuy y Catamarca. Eso representa alrededor de 60.000 toneladas de producción. Luego tenemos proyectos que estamos poniendo en marcha. Actualmente estamos iniciando Sal de Vida y Fénix 1B en Catamarca. Eso nos llevará a unas 80.000 toneladas. Después, en Salta, estamos construyendo Rincón, que será el proyecto de litio más grande de la Argentina. Eso nos permitirá pasar de aproximadamente 80.000 a unas 140.000 toneladas. Más adelante existen proyectos adicionales que ya estamos estudiando. Lo que queremos hacer es construir y poner en marcha un proyecto tras otro. Estamos pasando de 60.000 a 80.000 toneladas y luego, con Rincón, de 80.000 a aproximadamente 140.000 toneladas. Dos de estos proyectos están bajo el RIGI. Fénix 1B, que inauguraremos junto al Presidente en unas semanas, será el primer proyecto RIGI en operación. Ya está produciendo. Rincón, que estamos construyendo en Salta y que representa una inversión superior a los US$2000 millones, también está bajo el RIGI. Básicamente, estamos invirtiendo alrededor de US$1000 millones por año. Fénix y Sal de Vida, que estamos poniendo en marcha, representaron aproximadamente US$1300 millones de inversión. Rincón representará una inversión superior a US$2000 millones. Y queremos seguir así: un proyecto detrás de otro.
-Más allá del litio, ¿Rio Tinto también está interesada en otros minerales de la Argentina?
-Hoy nuestra prioridad es el litio, pero también tenemos una estrategia global de crecimiento en cobre. Estamos evaluando oportunidades de cobre en muchos lugares del mundo. Claramente, la Argentina es uno de ellos porque posee un potencial significativo en cobre. Participamos en el proyecto Los Azules. Por lo tanto, el cobre es claramente algo de gran interés para Rio Tinto.
-¿Qué necesita hacer la Argentina para que Rio Tinto continúe invirtiendo?
-Creo que necesitamos dos cosas. Primero, apoyo continuo del Gobierno y de los gobernadores, además de estabilidad política y económica. Eso es importante para que sigamos invirtiendo y también para acceder a fuentes de financiamiento como el Banco Mundial. En Rincón, por ejemplo, existe una financiación importante de IFC. Por lo tanto, necesitamos que el marco se mantenga estable y continuar con la muy buena colaboración que tenemos con el Gobierno y los gobernadores. Segundo, necesitamos ver que la infraestructura se desarrolle al mismo ritmo que la minería. Poder operar en la Puna es muy importante para nosotros. Tenemos alrededor de 2000 personas trabajando allí y llegaremos a unas 3000. Contamos con un conjunto muy grande de operaciones que queremos gestionar como un clúster, pero eso implica contar con rutas, pistas aéreas y ferrocarriles para ingresar materiales y sacar productos. Necesitamos gas y energía eléctrica. Parte de esa infraestructura puede ser compartida entre nosotros y nuestros competidores, pero queda mucho por construir para que podamos operar de manera competitiva. Hay algunas cosas que podemos hacer por nuestra cuenta. En Catamarca, por ejemplo, construimos cada año alrededor de US$15 millones en caminos. También construimos pistas aéreas porque queremos que nuestros trabajadores puedan viajar por vía aérea. Pero existen otros aspectos en los que dependemos más de la infraestructura general, como el sistema ferroviario y el suministro de gas. Por lo tanto, esas son las dos cosas que necesitamos: estabilidad política y económica, y desarrollo de infraestructura que nos permita operar.
-¿Le preocupa la continuidad de sus inversiones si en el futuro cambia el gobierno o la orientación de las políticas?
-Normalmente no hago comentarios sobre política. Somos una empresa industrial y no comentamos cuestiones políticas. Pero está claro que invertimos a largo plazo. Con nuestros proyectos estaremos en la Argentina durante los próximos 10, 20, 30 o incluso 40 años. Ese es el horizonte de nuestras inversiones. Cualquier interrupción genera incertidumbre. Por eso dije al comienzo que lo que fundamentalmente necesitamos es estabilidad política y económica dentro del marco regulatorio, porque cualquier cambio en ese marco genera dudas e incertidumbre. Como empresa industrial, lo que necesitamos es estabilidad para operar: estabilidad de las reglas y estabilidad del marco en general. Y no es solamente porque ya hicimos estas inversiones y queremos que prosperen. También queremos seguir invirtiendo. Queremos lanzar nuevos proyectos. Por lo tanto, no se trata únicamente de obtener el máximo rendimiento de lo que ya construimos. Se trata de seguir construyendo más.
-¿Las restricciones cambiarias de la Argentina son una preocupación para Rio Tinto, particularmente para girar ganancias o dividendos al exterior?
-Hoy en la Argentina invertimos alrededor de US$1000 millones por año y las ganancias que generamos son mucho menores que esa cifra. Por lo tanto, todavía estamos en una dinámica en la que todo lo que obtenemos en la Argentina lo utilizamos para reinvertir en la Argentina y desarrollar más proyectos de litio. Estamos invirtiendo en nuevos proyectos, con proveedores argentinos. También es importante entender que esto es igual en todas partes. Lo mismo ocurre en Australia, Canadá, Mongolia o donde sea que operemos: queremos que el desarrollo minero genere actividad económica y capacidades locales. Por ejemplo, Fénix y Sal de Vida representaron aproximadamente US$1300 millones de inversión, y alrededor del 90% de ese monto se gastó con proveedores argentinos, principalmente de la Puna. Estamos construyendo Rincón con una inversión superior a US$2000 millones, y aproximadamente el 75% de lo que gastamos en Rincón se gastará en la Argentina. Para dar un ejemplo, en el pico de construcción del proyecto Rincón tendremos alrededor de 3000 personas en el sitio, por lo que hemos construido un campamento minero para 3000 personas. Históricamente, algunas empresas mineras en la Argentina importaban estos campamentos desde China. Para Rincón, el campamento está siendo construido por una empresa de Salta. Por lo tanto, estamos intentando seguir desarrollando proveedores locales en toda la Puna. Hoy generamos ingresos a partir de las aproximadamente 60.000 toneladas que producimos en la Argentina, pero reinvertimos ese dinero para desarrollar más producción.
-¿Cómo es la relación de Rio Tinto con los gobernadores?
-Tenemos muy buena colaboración y relaciones con los tres gobernadores. Ayer me reuní con uno de ellos y esta mañana con los otros dos. Creo que está basada en la confianza y el diálogo. Evidentemente necesitamos su apoyo para parte de la infraestructura que mencioné, para los permisos de los proyectos y para trabajar juntos en la resolución de los problemas que surgen en las operaciones diarias. También es importante que colaboren entre ellos para asegurarnos de tener una política alineada entre las tres regiones. Eso es lo que logramos mediante la Mesa del Litio, que es una herramienta de colaboración muy importante para nosotros. En particular, a través de la Mesa del Litio trabajamos con los gobernadores para identificar qué tipos de proveedores y capacidades pueden desarrollarse en cada provincia, y si un proveedor o capacidad desarrollada en una provincia también puede utilizarse en otra. Necesitamos un esfuerzo coordinado para desarrollar capacidades, capacitar proveedores y darles la posibilidad de invertir para apoyarnos tanto a nosotros como a nuestros competidores. Lo que queremos construir es un marco de cinco a diez años para el desarrollo de proveedores en las tres provincias. Eso también es parte de lo que intentamos lograr mediante la Mesa del Litio. Lo importante para nosotros es sentir que el desarrollo del litio en la Argentina es un área de consenso entre el Gobierno nacional y las provincias. Eso es importante para nosotros. Y el último punto, casi tan importante como los demás, es que también trabajamos con las comunidades cercanas a las minas. Queremos asegurarnos de que nuestro desarrollo ocurra en sinergia con las comunidades próximas a nuestras operaciones.
Fuente original: La Nación
Fuente original: La Nación





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