La reconocida escritora estadounidense Ursula K. Le Guin nos invita a una profunda reflexión sobre cómo encaramos nuestra existencia. A través de una de sus citas más célebres, «Es bueno tener un destino al que dirigirse; pero al final, lo que importa es el viaje», Le Guin nos propone repensar esa arraigada costumbre humana de proyectar la vida siempre hacia el futuro, olvidando a menudo el valor del presente.
La autora, maestra de la ciencia ficción, sugiere que si bien tener un rumbo es fundamental, no deberíamos permitir que la obsesión por lo que vendrá eclipse la riqueza del «aquí y ahora». Esta perspectiva, que a simple vista podría parecer una invitación a vivir el presente de forma superficial, en realidad se sustenta en una visión más compleja: la de reconocer que el proceso y la experiencia del recorrido son tan, o más, significativos que el mero hecho de alcanzar una meta.
Gran parte de nuestra sociedad organiza su vida en función de objetivos a largo plazo: un ascenso laboral, la compra de una casa, la finalización de estudios o la ansiada estabilidad económica. El camino se percibe como un mero trámite para llegar a ese punto final. Sin embargo, Le Guin, a través de su novela «La mano izquierda de la oscuridad», nos confronta con la idea de que la verdadera transformación y aprendizaje residen en la travesía misma, en las interacciones y desafíos que se presentan mientras avanzamos.
Esta visión encuentra eco en la psicología moderna. Investigaciones sobre la adaptación hedónica han demostrado que la felicidad que nos produce alcanzar un objetivo suele ser efímera. Nos acostumbramos rápidamente a los logros, y lo que antes era extraordinario, pronto se vuelve cotidiano. Esto subraya la importancia de valorar el progreso y el crecimiento personal que ocurren durante el «viaje», más allá de la fugaz satisfacción de la llegada.
Ursula K. Le Guin (1929-2018), hija de antropólogos, fue una figura pivotal en la literatura, conocida por incorporar una fuerte conciencia ecológica y feminista en sus obras de ciencia ficción. Su capacidad para explorar temas profundos como el género, la identidad y las relaciones humanas en contextos fantásticos y futuristas, como en su innovadora novela «La mano izquierda de la oscuridad», la consolidó como una de las voces más originales y trascendentes de su tiempo.
Fuente original: Clarín

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