El comercio electrónico sigue ganando terreno en Argentina y está transformando radicalmente los hábitos de consumo. A pesar de un contexto inflacionario que impacta el poder adquisitivo, las plataformas online no solo mantienen su crecimiento, sino que se expanden hacia categorías que antes parecían exclusivas de las tiendas físicas, como los productos de almacén y la comida.
Aunque los artículos de computación y electrónica aún representan la mayor porción del gasto total en línea, un nuevo informe de NIQ Digital Purchases revela un dato contundente: las compras de supermercado son las que más crecieron en el último año. Esto indica que los consumidores argentinos están cada vez más cómodos utilizando sus dispositivos para adquirir desde alimentos y bebidas hasta productos de higiene personal, buscando comodidad y, en muchos casos, mejores precios.
El estudio también arroja luz sobre el perfil del comprador digital. Cerca del 43% de los usuarios nacieron después de 1995, consolidando a las generaciones más jóvenes como las principales impulsoras de este modelo. Además, casi la mitad de las transacciones se concretan después de las 18 horas, reflejando un patrón de compra post-laboral. El gasto promedio anual por consumidor en este segmento supera los $108.000, y se observa una notable fidelidad hacia las plataformas elegidas.
Mientras que los canales de venta tradicionales, como supermercados y autoservicios, mostraron una caída en sus volúmenes, el e-commerce se desmarcó con un crecimiento del 35,6% en lo que va del año. Esta tendencia, lejos de ser aislada, se sostiene mes a mes y abarca todas las categorías de productos, desde herramientas y construcción hasta indumentaria. El rubro de alimentos y bebidas, en particular, exhibió un impresionante aumento del 50,1% en las ventas online, confirmando que la despensa digital ya es una realidad instalada en los hogares argentinos.
Fuente original: Infobae


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