Argentina se prepara para un fin de semana con un brusco cambio de tiempo que nos hará sentir como si estuviéramos en pleno invierno. Un potente frente frío de origen antártico está avanzando desde la Patagonia y se extenderá por el centro y norte del país, provocando un marcado descenso de las temperaturas que serán más propias de julio que de principios de septiembre.

Este fenómeno climático traerá consigo heladas generalizadas en amplias regiones, sensaciones térmicas extremadamente bajas, lluvias, chaparrones e intensas ráfagas de viento. Incluso, se anticipan nevadas atípicas en algunas zonas serranas y acumulaciones de nieve de hasta 30 centímetros en las áreas cordilleranas, lo que representa un evento inusual para esta época del año.

El período de mayor intensidad del frío se espera que ocurra entre la noche del sábado y las primeras horas del domingo. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los termómetros podrían rozar los 2°C, mientras que en varias localidades del Gran Buenos Aires, las temperaturas podrían caer por debajo de los 0°C. La Patagonia, por su parte, experimentará valores extremos, con mínimas que podrían llegar a los -13°C en la meseta y máximas que en algunos puntos no superarían el punto de congelación.

El avance de esta masa de aire polar impactará en diversas provincias. En Cuyo, especialmente Mendoza, se prevén nevadas en la cordillera y fuertes vientos que reducirán la visibilidad. Las sierras de San Luis y Córdoba también podrían ser escenario de nevadas fuera de lo común para el inicio de septiembre. En la provincia de Buenos Aires, el viento antártico con ráfagas superiores a 50 km/h mantendrá la sensación térmica muy baja, y se esperan lluvias dispersas que podrían incluir graupel (gránulos de hielo).

A pesar de que el domingo se espera una mejora general en las condiciones atmosféricas, con la llegada de altas presiones, el aire antártico persistirá, manteniendo las temperaturas por debajo de los valores normales para esta época del año. Se recomienda a la población tomar precauciones y abrigarse adecuadamente para enfrentar este inusual regreso del invierno.

Fuente original: La Nación