El oficialismo fijó este miércoles un cronograma de trabajo para avanzar con los proyectos que buscan dar respuesta al creciente endeudamiento y la morosidad de las familias, pero no logró desactivar la presión de la oposición.

Hay al menos 50 iniciativas ya presentadas que ofrecen distintas respuestas: desde planes de refinanciación y quitas de intereses hasta límites a las tasas, suspensión de embargos y mayores controles sobre bancos y fintech .

El presidente de la Comisión de Finanzas , el libertario Santiago Pauli , anunció que buscará llegar a un dictamen el 30 de septiembre , una fecha que los bloques críticos consideraron demasiado lejana frente a la urgencia del problema.

El esquema contempla otras dos reuniones informativas, el martes 8 y el miércoles 16 de septiembre; una reunión con diputados el 23 y, finalmente, la firma de dictámenes el 30.

Pauli se comprometió además a trabajar para unificar los giros de los distintos proyectos, varios de los cuales también fueron derivados a otras comisiones, como Defensa del Consumidor, cuyos dictámenes son necesarios para tratar las iniciativas el recinto.

La oposición rechazó los tiempos propuestos y ratificó la sesión especial convocada para el próximo miércoles 9 de septiembre, en la que buscará fijar desde el recinto un plazo para que las comisiones dictaminen. “Hay algo que es transversal a todas las propuestas: la urgencia”, planteó Pablo Juliano (Provincias Unidas). El radical advirtió que la reunión no podía convertirse en “una dilación, una distracción o una tomada de pelo” frente a “un montón de argentinos que están muy angustiados y no saben para dónde salir”.

Juliano aclaró que el objetivo de la sesión del miércoles no será sancionar ninguno de los proyectos, sino forzar un calendario más acelerado para llevar una respuesta al recinto. También cuestionó la ausencia de la Comisión de Defensa del Consumidor entre las convocadas para discutir el tema.

Myriam Bregman (FIT) fue todavía más dura. “El cronograma de ninguna manera puede ser ese. Ratificamos la sesión del 9 de septiembre”, afirmó. Y calificó como “una tomada de pelo” una hoja de ruta que, según ironizó, “llega hasta Navidad”. La diputada del Frente de Izquierda reclamó declarar la emergencia y adoptar medidas para “frenar la usura”: “Hay 20 millones de endeudados, seis millones en mora. Es urgente”.

Desde Unión por la Patria (UP), Cecilia Moreau también acusó al oficialismo de montar una “maniobra para ganar tiempo y evitar que esta Cámara haga lo que tenga que hacer”.

El oficialismo defendió, en cambio, la necesidad de escuchar a especialistas y consensuar una iniciativa antes de avanzar. “El plan de labor propone que el 30 de septiembre habrá dictamen”, remarcó Silvana Giudici. La diputada libertaria sostuvo que el objetivo es trabajar en “un proyecto coherente” y evitar medidas que, según advirtió, terminen por “quebrar la posibilidad de crédito de 40 millones de argentinos”.

Laura Rodríguez Machado (LLA) pidió además ampliar la lista de invitados para las próximas reuniones e incorporar a representantes de sindicatos y de entidades financieras que otorgan préstamos, con el argumento de escuchar “la verdad completa” antes de avanzar con una solución legislativa.

Tras el debate inicial por el cronograma, la Comisión escuchó las exposiciones de los invitados: el economista y exdiputado Martín Tetaz; el extitular de la Anses y referente de la Fundación Mediterránea, Osvaldo Giordano; el defensor adjunto del pueblo, Arturo Pozzali, entre otros.

Detrás de la discusión sobre el calendario aparece la pulseada política por la sesión del próximo miércoles. Los bloques opositores pidieron esa convocatoria para fijar una fecha de dictamen ante la demora en el tratamiento de cerca de 50 iniciativas sobre endeudamiento y morosidad que, hasta la semana pasada, el oficialismo se resistía a habilitar en las comisiones que controla.

Los libertarios se adelantaron y abrieron esta semana los debates tanto en Finanzas como en Discapacidad, presididas por Santiago Pauli y Gerardo Huesen , respectivamente. Con las comisiones ya en funcionamiento y, ahora, un calendario formal que promete un dictamen para fines de septiembre, el oficialismo buscará convencer a sus aliados de que ya no existe el “retardo” que justificó el pedido de sesión.

La oposición, sin embargo, dejó en claro este miércoles que no considera suficiente ese movimiento y mantiene en pie la convocatoria del 9 de septiembre. La discusión se trasladará ahora a los bloques aliados, cuyos votos serán determinantes para que la oposición pueda reunir el quorum y avanzar con el emplazamiento.

Los libertarios desplegaron una estrategia similar cuando la oposición buscó apurar la interpelación seguida de una moción de censura contra el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni . Hasta ese momento se habían negado a habilitar la discusión en la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por Nicolás Mayoraz . Ante la presión opositora, convocaron finalmente a una reunión poco antes de la sesión y utilizaron ese gesto para convencer a sus aliados de no dar quorum .

Fuente original: La Nación

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