En una noticia que trae un rayo de esperanza en medio de una catástrofe natural sin precedentes, la Junta de Turismo de Nepal confirmó este domingo que los tres ciudadanos españoles que permanecían desaparecidos tras la brutal riada del pasado miércoles en el distrito de Rasuwa han sido localizados y ya se encuentran en contacto con las autoridades. Este hallazgo se produjo de forma escalonada durante el fin de semana, culminando hoy con la confirmación de que todos están a salvo.

La región de Rasuwa fue golpeada por una gigantesca riada, desencadenada por el colapso de una masa de hielo en un glaciar nepalí. Este evento devastador arrasó con poblaciones e infraestructuras a lo largo del río Bhote Koshi y el condado de Gyirong, en el Tíbet. El balance de víctimas mortales es alarmante, superando los 750 fallecidos, con la inmensa mayoría de ellos en Nepal, y lamentablemente, casi 3.000 personas continúan en paradero desconocido entre ambos territorios.

Las labores de rescate se han visto severamente dificultadas por la destrucción de puentes y carreteras, así como por las condiciones climáticas adversas que incluyeron lluvia y niebla. Además, los equipos en el terreno ahora se enfrentan al endurecimiento del lodo, lo que complica aún más las operaciones. Uno de los focos más urgentes es el rescate de más de cien trabajadores atrapados en los túneles de la central hidroeléctrica Trishuli 3A, donde el ejército nepalí utiliza equipos de perforación especializados.

Ante la magnitud de la tragedia, Nepal ha declarado la zona en estado de desastre por tres meses y ha desplegado entre 10.000 y 15.000 efectivos para asistir en las tareas. El Gobierno nepalí ha solicitado ayuda internacional urgente, especialmente en materia forense y técnica, para poder gestionar el colapso de las morgues. Diversos organismos internacionales como la ONU, la OMS, la OIM y Save the Children ya han movilizado asistencia, sumándose a los esfuerzos de países como Estados Unidos, India y China.

Fuente original: Infobae