Valentina, la joven que se hizo viral en redes sociales por revelar que acumula una deuda de 15 millones de pesos y decidió suspender los pagos, volvió a manifestarse públicamente. A través de un nuevo video, la protagonista del caso respondió a las numerosas críticas que recibió en TikTok y enfatizó que su propósito nunca fue incentivar a otras personas a incumplir sus obligaciones financieras.

El caso de Valentina generó una enorme repercusión en el ámbito digital, en un contexto donde muchas personas enfrentan dificultades para afrontar créditos y préstamos. Según su relato, mantiene compromisos impagos con cuatro entidades bancarias y tomó la drástica determinación de dejar de pagar porque simplemente no podía hacer frente a las cuotas. “No la pagué por el simple hecho de que no podía pagarla”, explicó, desestimando también las interpretaciones políticas que surgieron a raíz de su primera publicación y negando cualquier afiliación partidaria.

La joven insistió en que su video no buscaba persuadir a nadie de abandonar sus responsabilidades crediticias. Aclaró que utilizó un personaje exagerado para narrar su vivencia, aunque los hechos que relató son completamente verídicos. Además, pidió empatía a quienes cuestionaron su proceder y admitió su propia responsabilidad en la compleja situación financiera que atraviesa, revelando el fuerte impacto emocional que le generaron las presiones y amenazas recibidas por las deudas.

El objetivo de Valentina al compartir su historia, según sus palabras, es que otras personas en situaciones similares comprendan las posibles consecuencias de no pagar un préstamo y conozcan las alternativas disponibles para gestionar una deuda. Es fundamental recordar que suspender los pagos no elimina la obligación; por el contrario, el incumplimiento puede generar intereses adicionales y cargos que incrementan el monto adeudado, además de afectar negativamente el historial crediticio en sistemas como el Veraz, dificultando el acceso a futuros productos financieros.

Ante una deuda que resulta imposible de afrontar, es recomendable buscar una negociación con la entidad acreedora. Existen opciones como planes de pago, refinanciaciones o acuerdos que incluso pueden incluir quitas sobre parte del monto total. Es crucial informarse sobre el estado actualizado de la deuda y explorar estas alternativas antes de que la situación derive en una instancia judicial, donde podría ordenarse un embargo de haberes, siempre con intervención de la Justicia y respetando los límites legales sobre el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Fuente original: La Gaceta