Los lazos entre Portugal y Jorge Luis Borges , del que este lunes se conmemora el 127° aniversario de nacimiento , no son pocos. Por empezar, uno de los antepasados del escritor, su bisabuelo paterno Francisco Borges, partió a mediados del siglo XIX desde Torre de Moncorvo , localidad portuguesa del distrito de Braganza, para embarcarse en una expedición militar rumbo al Río de la Plata. “Nada o muy poco sé de mis mayores / portugueses, los Borges…”, refiere el autor en un poema de El hacedor . Borges viajó cuatro veces a Portugal.

En su biografía Jorge Luis Borges. Un destino ejemplar , el investigador Lucas Adur consigna que, en 1817, el joven teniente lusitano Francisco Borges, nacido en Torre de Moncorvo, desembarcó en la Banda Oriental en una expedición militar, a las órdenes del brigadier Lecor. “Finalizada la invasión y firmada la paz en 1828, Borges decidió permanecer en la República Oriental del Uruguay, y en 1829 contrajo matrimonio con Carmen Lafinur, hija de un antiguo militar navarro, Luis Lafinur y de una dama cordobesa, María Viviana Pinedo Montenegro”, indica. El abuelo paterno de Borges fue el coronel Francisco Isidoro Borges Lafinur, nacido en Montevideo, Uruguay, y fallecido en combate en la Batalla de La Verde.

Francisco Borges pertenecía a una familia descendiente de “nuevos cristianos” portugueses: los tatarabuelos de Borges fueron Manuel António Cardoso [Borges] (en el siglo XX, algunos miembros de la familia se sumaron a la llamada “Obra de Redención”, un movimiento de reintegración al judaísmo rabínico) y María Antonia [¿Ramalho? Borges?], natural de Mogadouro, ambos de Torre de Moncorvo. En 1984, el bisnieto escritor, Premio Cervantes 1979, sería declarado ciudadano honorario de Moncorvo.

El único escritor portugués mencionado por Borges en ensayos y conferencias, y al que dedica un poema, es Luís de Camõens, autor del poema épico Os Lusíadas (1572), “tu Eneida lusitana”, según le dice Borges, donde se narran los viajes del navegante Vasco da Gama. También escribió una detallada entrada sobre la literatura portuguesa para la Enciclopedia Jackson , de 1952. Entre las veintiocho conferencias inéditas reunidas por Sara Luisa del Carril para el flamante Conferencias reunidas 1960-1985 , hay dos dedicadas a Camõens (ambas de 1972, a cuatrocientos años de la publicación de Os Lusíadas ).

En 1924, al final de su segundo viaje a Europa, Borges pasó parte del mes de mayo en Lisboa. Como dijo en su madurez, le hubiera gustado conocer a Fernando Pessoa , de quien entonces no sabía nada. El ensayista uruguayo Emir Rodríguez Monegal imaginó que Borges y Pessoa se cruzaron, jóvenes, en las calles de Lisboa. En Autobiographical Essay , Borges resalta de su paso por Europa en aquellos años “ many memories of Geneva, Zurich, Nimes, Córdoba, and Lisbon ”.

Cuando Borges y María Kodama viajaron a Portugal, en 1984, el escritor fue declarado ciudadano honorario de Torre de Moncorvo. Sin embargo, nunca llegó a visitar el pueblo de su bisabuelo paterno (ubicado a unos 400 km de Lisboa).

Desde 2008, en Lisboa, frente a la embajada de Portugal en la Argentina se halla el Jardín Jorge Luis Borges , con un memorial dedicado al escritor porteño y donde está grabado en piedra el poema “Los Borges”, aquella “vaga gente que prosigue en mi carne, oscuramente, sus hábitos, rigores y temores”, como dicen los versos. La obra escultórica es del argentino Federico Brook.

En 2021, en Torre de Moncorvo se inauguró el Monumento a los Escritores , con una estatua de Borges y de los portugueses José Saramago y Miguel Torga, obra del escultor Hélder de Carvalho. Pero el primer tributo moncorvense a Borges data de 1997, cuando la avenida principal de la localidad fue bautizada con su nombre. En esa ocasión, el presidente de Portugal, Jorge Sampaio, viajó hasta el pueblo medieval para asistir a los homenajes al escritor argentino de raíces portuguesas.

En una entrevista concedida a la Radio Televisión Portuguesa en 1984, Borges habló de Torre de Moncorvo: “ Siento nostalgia por un lugar que no conozco; imaginaba Torre de Moncorvo con montañas, pinos, casas blancas con tejados de tejas, un lugar pequeño y tranquilo, quizás olvidado y con una agradable melancolía típica de Portugal ”. Y rindió tributo a escritores portugueses, como Eça de Queiroz y su amado Camõens. Entrevistada en 1999 por el diario portugués Público , Kodama contó que Borges dormía con un ejemplar de la obra de Camõens en su cabecera.

En diálogo con LA NACION, el arqueólogo e historiador portugués Rui Leonardo, que integra la División de Cultura, Turismo y Artes de la Municipalidad de Torre de Moncorvo, señala que varios escritores portugueses fueron referentes para Borges; además de Camõens y Queiroz (“a quien conoció a través de su madre”, observa), Borges le escribió una carta a Pessoa para el volumen Fernando Pessoa, poete pluriel, publicado en Francia en 1985: “La sangre de Borges de Moncorvo y Acevedo (el Azevedo) me ayuda a comprenderte sin geografía, Pessoa. No te costó nada renunciar a las escuelas y a sus dogmas, a las vanidosas figuras de la retórica y a la opinable tarea de representar a un país, una clase o una época. Sin duda, jamás te preocupó tu lugar en la historia de la literatura. Tengo la certeza de que estos homenajes sonoros te sorprenden, te sorprenden pero te emocionan. Hoy eres el poeta del Portugal. Inevitablemente, alguien pronunciará el nombre de Camõens. No faltarán las fechas caras a toda celebración. Tú escribías, sin embargo, para ti, no para la gloria. Juntos, vamos a compartir tus versos; déjame ser tu amigo”.

“En 1960, Borges ya había escrito un artículo con Alicia Jurado sobre la literatura portuguesa del siglo XX -agrega Leonardo-. En ese artículo cita a Alberto Caeiro, seudónimo de Pessoa a quien define así: ‘Se le comparó con Walt Whitman , mereció el epíteto de genio y su influencia se hizo sentir a ambos lados del Atlántico’”. En Torre de Moncorvo, la obra de Borges está disponible en la Biblioteca Municipal y en la Biblioteca Escolar.

El historiador portugués afirma que Borges comenzó a investigar sus orígenes portugueses en la década de 1970, con la ayuda de su cuñado, Guillermo de Torre, y su sobrino, Luis Guillermo de Torre. “Incluso contactó al escritor Luís Lobo de Oliveira, quien le envió el certificado de matrimonio del bisabuelo con María del Carmen Lafinur, en Montevideo, que indica que Francisco Borges era natural de Torre de Moncorvo, Reino de Portugal -destaca-. Posteriormente, en la década de 1980, el origen moncorvo de los antepasados de Borges fue confirmado por el padre Joaquim Manuel Rebelo y António Júlio Andrade, el sobrino de Borges, y también por Lux-Wurm, quien tiene un artículo que crea el árbol genealógico en el número 22 de la Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas , de 1987″.

“En Portugal, la figura de Borges es ampliamente reconocida -concluye-. Aquí, en Torre de Moncorvo, lo consideramos hijo de la tierra. Ya le hemos rendido homenaje con la avenida que lleva su nombre, inaugurada en 1997 en presencia del presidente de la República, Jorge Sampaio. Además, está el Monumento a los Escritores, inaugurado en 2023. También apoyamos el documental de Erika Grinberg sobre los orígenes portugueses de Borges, que se estrenará próximamente”.

En Nuestro Borges , los documentalistas Erika Grinberg y el estadounidense Charlie Siskel (uno de los directores de En busca de Vivian Maier ) adaptaron al formato audiovisual la historia de la búsqueda de los archivos sobre los antepasados portugueses de Borges. “Es un trabajo que lleva ya muchos años de trabajo y, felizmente, estamos viendo ya la conclusión -dice Grinberg a LA NACION-. El documental aborda, por un lado, la investigación genealógica que hicieron en el pueblito medieval, muy especial, de Torre de Moncorvo, de donde surgió el dato de que de ahí habría salido el bisabuelo paterno de Borges. En ese entonces, yo vivía en Portugal y estuve a cargo del registro que hacían las autoridades de Moncorvo. Por otro lado, empecé con entrevistas a los vecinos del pueblo, a la gente del lugar. Todos querían contar algo sobre una eventual posible relación que ellos tenían con Borges. Eran todas historias muy divertidas y, por supuesto, inverosímiles”.

“ En Moncorvo, Borges es una figura totalmente omnipresente -resume Grinberg-. La avenida principal del pueblo se llama Jorge Luis Borges, hay monumentos a Borges, frases de Borges en los edificios oficiales. Y todo este mundo de mitos y leyendas que se empezó a generar alrededor de él, cuya obra en realidad pocos habían leído, sirvió para convertir un trabajo institucional en una película de otras características. Conseguimos que María Kodama formara parte del proyecto. Cuando le conté todo lo que me había encontrado en Moncorvo, María me dijo: ‘Erika, me estás contando un cuento de Borges’. La idea es representar eso también: este mundo borgeano que se generó alrededor del mismo Borges”.

Durante la investigación sobre los antepasados del escritor se reveló que Torre de Moncorvo formaba parte de la Ruta de las Juderías. “Cuando echan a los judíos de España, muchos se instalan en esta zona -dice-. Una de las versiones es que los Borges eran una familia marrana y que en realidad no se llamaban Borges, tenían otro nombre”.

El proyecto audiovisual cuenta con el apoyo de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, la Fundación Saramago, el Instituto Camõens, la embajada de Portugal en la Argentina, la embajada de la Argentina en Portugal y la Organización de Estados Iberoamericanos. Mientras tanto, borgeanos de todo el mundo esperan el estreno de Nuestro Borges .

Fuente original: La Nación

Fuente original: La Nación