En el dinámico universo del fitness, el método Pilates sigue evolucionando y sumando adeptos. Recientemente, un equipo de Ahora Noticias visitó el centro de entrenamiento Toulouse en el barrio porteño de Palermo para conversar con Melani Giommetti, una instructora que nos adentró en el concepto de las «cadenas miofasciales», una serie de ejercicios que prometen revolucionar esta popular práctica.

Giommetti destacó que la esencia de esta nueva aproximación radica en entender el cuerpo de manera holística, como un sistema interconectado, y no como un conjunto de grupos musculares aislados. Esta filosofía resuena con los principios originales de Joseph Pilates, el creador del método, quien enfatizaba que el ejercicio por sí solo no basta para un bienestar completo. Él sostenía que una alimentación adecuada, hábitos de sueño saludables y una rutina de ejercicio correcta son la mejor medicina preventiva.

La instructora también aprovechó para desterrar algunos mitos comunes sobre el Pilates. Contrario a la creencia popular, trabajar en la «reformer» (la cama especial de Pilates) implica un esfuerzo considerable, utilizando tanto el propio peso corporal como pesas adicionales. Además, Giommetti enfatizó que el Pilates no es una disciplina exclusiva para mujeres; cada vez más hombres se suman a la práctica, ya que potencia el rendimiento en otras actividades deportivas que realizan.

Desde sus orígenes a fines del siglo XIX en Alemania, Joseph Pilates concibió su método, inicialmente llamado «Contrología», como una integración de mente y cuerpo a través de movimientos precisos y conscientes. Incluso durante la Primera Guerra Mundial, adaptó equipos para la rehabilitación de heridos, sentando las bases de los aparatos que hoy conocemos. Actualmente, practicar Pilates sigue siendo accesible; según Giommetti, cuatro clases rondan los $80.000 y representan una inversión valiosa en la salud.

Fuente original: La Nación