La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) continúa con su tarea de revisión del sistema de salud privado en Argentina. Recientemente, 18 entidades de medicina prepaga y mutuales fueron dadas de baja del Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP). Con esta nueva medida, la cantidad total de prepagas y obras sociales excluidas desde que asumió la administración de Javier Milei supera las 180.
Esta acción forma parte de una política nacional que busca garantizar que solo las organizaciones que cumplen estrictamente con la normativa vigente y que efectivamente prestan servicios permanezcan en el registro. El objetivo es ofrecer un padrón transparente y confiable para todos los usuarios.
La decisión de la SSS se fundamenta en auditorías que revelaron que muchas de estas entidades no llevaban a cabo las actividades estipuladas por la Ley N° 26.682, carecían de afiliados activos o no presentaban la documentación requerida. Tras notificar e intimar a las empresas para que regularizaran su situación sin obtener respuestas satisfactorias, el organismo procedió a rechazar sus inscripciones y eliminar sus registros provisorios.
La comunicación oficial de estas bajas se realizó mediante edictos publicados en el Boletín Oficial. La SSS aclaró que esta decisión no afecta a los usuarios del sistema, ya que las entidades dadas de baja no contaban con beneficiarios activos ni ofrecían servicios al momento de la inspección, siendo en muchos casos agentes inscriptos formalmente pero sin actividad real.
Entre las 18 entidades recientemente excluidas se encuentran empresas, mutuales y cooperativas identificadas por la Superintendencia. Esta depuración busca fortalecer los controles y mejorar el funcionamiento general del sector, garantizando “reglas claras para los agentes y mayor seguridad para los usuarios”. La exclusión implica la imposibilidad de operar y ofrecer servicios en todo el territorio nacional bajo cualquier modalidad.
El proceso incluyó notificaciones formales y plazos para la presentación de documentación. Sin embargo, la falta de respuesta o el incumplimiento de los requisitos llevó a la exclusión definitiva. El organismo de control insiste en la importancia de un registro transparente, integrado únicamente por agentes que compitan libremente y brinden prestaciones de calidad.
En un caso aparte, la Superintendencia también declaró en situación de crisis a la Obra Social de Operadores Cinematográficos (R.N.A.S. Nº 1-0460-3) debido a graves incumplimientos de los parámetros fijados por el Decreto N° 1400/2001. Se detectaron irregularidades en las prestaciones, en aspectos jurídico-institucionales, contables, de atención al beneficiario y en los indicadores económicos. La entidad deberá presentar un plan de contingencia para corregir su situación.
Fuente original: Infobae


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