La disputa por la presencia del nombre de Donald Trump en la fachada del prestigioso Kennedy Center en Estados Unidos sumó un nuevo capítulo legal. Tras un fallo que consideró ilegal una anterior inscripción, la institución cultural anunció que no reinstalará el nombre del expresidente antes del 8 de septiembre, a la espera de más argumentos judiciales.

La directiva del centro propuso una nueva fórmula para reconocer a Trump: una placa que indique que el edificio fue «restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump». Además, se evalúa nombrar la plaza frente al edificio en su honor y una referencia adicional si se alcanzan los 100 millones de dólares en el «Fondo Trump Kennedy Center».

Sin embargo, esta nueva resolución generó una inmediata reacción legal. La congresista demócrata Joyce Beatty, miembro del directorio, presentó una demanda pidiendo al juez que intervenga antes de la fecha límite. Sus abogados argumentan que la nueva propuesta es un intento de eludir la decisión judicial previa y que el centro se niega a detener el cambio hasta una resolución definitiva.

La controversia se profundiza con la votación para un cierre total de dos años del Kennedy Center por renovaciones, una decisión que, según los abogados de Beatty, se tomó de forma irregular, con documentación entregada a último momento y con indicios de que la votación estaba «predeterminada». La Justicia federal ahora tiene la última palabra para definir si interviene en esta particular disputa.

Fuente original: Infobae