Tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia, el exministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, puso sobre la mesa una propuesta contundente: implementar impuestos temporales y específicos para financiar la reconstrucción de las zonas afectadas. Su planteo busca evitar que estas medidas se incluyan en una reforma tributaria general, optando por un camino más directo y enfocado en la emergencia.
Restrepo, quien tuvo un rol clave en la reconstrucción tras el terremoto de Armenia en 1999, estimó que el costo de reparar los daños recientes podría oscilar entre los 20 y 40 billones de pesos colombianos. Esta cifra, que representa entre uno y dos puntos del Producto Interno Bruto (PIB) del país, coincide con las proyecciones del gobierno, que calculó unos 30 billones de pesos para las obras en 460 municipios de 15 departamentos. La vasta extensión de la emergencia actual la diferencia significativamente del sismo de 1999, que tuvo daños más concentrados.
La clave de la propuesta del exministro radica en recurrir al artículo 215 de la Constitución colombiana, que permite declarar una emergencia económica. Esto habilitaría al gobierno a establecer tributos por un tiempo limitado, destinados exclusivamente a cubrir las necesidades de la reconstrucción. Restrepo argumenta que, dadas las circunstancias, esta vía sería más lógica y eficaz que intentar incluir estas medidas dentro de una reforma tributaria más amplia, que ya estaba prevista para septiembre.
Además de los impuestos temporales, Restrepo sugirió combinar diversas fuentes de financiamiento. Propuso reducir gastos no prioritarios del Presupuesto Nacional, buscar acuerdos con acreedores para aplazar o reorganizar pagos de deuda, y obtener recursos de organismos multilaterales. También respaldó el mecanismo de “obras por impuestos”, que permite a empresas privadas destinar parte de sus obligaciones tributarias a la ejecución de proyectos de infraestructura, acelerando así la recuperación y fomentando la participación del sector privado.
El exministro destacó la experiencia exitosa del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero (Forec) tras el terremoto de 1999, considerado por el Banco Mundial como uno de los procesos más eficaces en desastres naturales. Subrayó que la reconstrucción actual, por su magnitud, podría generar un impulso significativo para la economía colombiana, dinamizando sectores como la construcción, la ingeniería y la producción de materiales. Su visión es clara: aprovechar la experiencia pasada y enfocar los recursos para levantar el país de manera eficiente y con impacto económico positivo.
Fuente original: Infobae



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