Un impactante suceso sacude a la provincia de Córdoba, luego de que un niño de apenas dos años llegara a su jardín de infantes con 71 envoltorios de cocaína. El alarmante hallazgo derivó en un rápido operativo policial y judicial que culminó con la detención de la madre del pequeño en el barrio Ampliación Cabildo.
La situación salió a la luz cuando una de las maestras de la Sala Naranja, donde se encontraba el menor, notó que el niño manipulaba un monedero de color rosa. Al revisarlo, la docente encontró en su interior una serie de pequeños paquetes transparentes que contenían una sustancia blanca. Inmediatamente, el personal del establecimiento activó el protocolo de emergencia, resguardó el objeto y dio aviso a las autoridades.
Según trascendió, el jardín se comunicó de inmediato con el 911 y también alertó a la Secretaría de Salud y Desarrollo ante la sospecha de que se tratara de estupefacientes. Pocos minutos después de la denuncia, la madre del niño regresó al centro de cuidado infantil, exigiendo la devolución del monedero. En un momento de tensión, habría manifestado que el contenido del objeto era “con lo que sustentaba a sus hijos menores”. Las maestras, sin embargo, se negaron a entregárselo y esperaron la llegada de la policía.
Tras la llegada de los agentes, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) se encargó de realizar las pruebas de campo sobre los paquetes incautados. Los resultados confirmaron que la sustancia era cocaína, y un conteo oficial reveló que se trataba de 71 envoltorios. Con esta evidencia, la Unidad Judicial de Lucha Contra el Narcotráfico intervino, ordenando el secuestro formal de la droga y del monedero, e imputando a la mujer por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes 23.737.
La madre fue aprehendida y trasladada a sede judicial, donde quedó a disposición de la investigación. Actualmente, la justicia intenta determinar el origen y destino de la sustancia. En cuanto a los menores, se activaron los protocolos de protección infantil. Tanto el niño de dos años como su hermana de tres, que se encontraba en otra sala del mismo jardín, quedaron bajo el cuidado de su abuela, garantizando su permanencia en un entorno familiar seguro.
Fuente original: Infobae



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