Un devastador incendio forestal que se desató el lunes en Peñas de Riglos, provincia de Huesca, en el norte de España, continúa avanzando sin tregua. Este jueves, el fuego ya había consumido unas 8.000 hectáreas y durante la madrugada obligó a evacuar a los habitantes de cuatro nuevas localidades: Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste. Las autoridades mantienen un vasto operativo para intentar contener las llamas.

El Gobierno de Aragón, bajo la Situación Operativa 2 Nivel 2 del PROCINFO, desplegó un importante dispositivo que durante la noche se concentró en proteger el valioso Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Además, los equipos de emergencia trabajaron intensamente para frenar el avance del fuego hacia zonas pobladas y para controlar un rebrote detectado en la parte trasera del incendio.

Para reforzar las tareas de contención, varias topadoras operaron en diversos puntos del perímetro, incluyendo Ena y Botaya. Con estas últimas evacuaciones, ya son numerosas las poblaciones afectadas por la orden de desalojo: Botaya, Alastuey, Larués, Bailo, Villalangua, Salinas de Jaca, Ena, Centenero, Arbués, Santa Cruz de la Serós, Binacua y Osia, además de un camping cercano.

La emergencia también impacta en el tránsito vehicular, con cortes en varias rutas principales de la región, como la A-132, la A-1205 y la N-240, afectando la circulación entre distintas localidades. Para la jornada de este viernes, se espera la intervención de unos 30 medios aéreos provenientes del Gobierno de Aragón, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Unidad Militar de Emergencias y diversas comunidades autónomas, que se sumarán al amplio despliegue de brigadistas y equipos terrestres.

Está programada para primera hora de la mañana una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) en el puesto de mando avanzado, donde participará el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, para evaluar la crítica situación y coordinar los próximos pasos.

Fuente original: Infobae