Como cada 7 de agosto, miles de devotos se congregaron en el santuario de San Cayetano en Liniers, Buenos Aires, para participar de la tradicional celebración en honor al patrono del pan y el trabajo. Desde la medianoche del viernes, las puertas del templo se abrieron para recibir a los primeros peregrinos, en un emotivo inicio marcado por fuegos artificiales y aplausos que resonaron en el barrio porteño.
Con imágenes del santo en mano, desde pequeñas estatuillas hasta representaciones de gran tamaño, los fieles expresaron sus más profundos deseos. «Que no falte pan y trabajo» fue el clamor más escuchado entre la multitud, un ruego que se repite año tras año. Otros llegaron para agradecer por la salud y las bendiciones recibidas, conformando filas que avanzaban lentamente, recibidos por sacerdotes que ofrecían saludos y bendiciones a cada paso.
Ni las inclemencias del tiempo, con lluvias y actividad eléctrica en los días previos, lograron mermar el fervor de quienes esperaron semanas para acercarse al santuario. Las actividades se extendieron durante toda la jornada, incluyendo la Misa de los Trabajadores, presidida por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, donde se bendijeron herramientas de trabajo, símbolo de la constante búsqueda de dignidad laboral.
Más allá de la devoción religiosa, la jornada de San Cayetano en Liniers también fue escenario de una masiva movilización social. Organizaciones como la UTEP, la CGT y las CTA encabezaron una marcha desde el santuario hacia Plaza de Mayo, bajo la consigna «Tierra, Techo y Trabajo», en un claro mensaje de rechazo a las políticas económicas del Gobierno nacional. Esta movilización culminó con un «verdurazo masivo» frente al Congreso y en Plaza de Mayo, donde se distribuyeron alimentos de forma gratuita, visibilizando la crítica situación alimentaria de los sectores más vulnerables del país.
La confluencia de la fe y la demanda social en el día de San Cayetano subraya la profunda conexión entre la devoción popular y las realidades socioeconómicas que atraviesan a la Argentina, convirtiendo a esta fecha en un termómetro de las esperanzas y las luchas de gran parte de la población.
Fuente original: Infobae


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