La provincia de Misiones se encuentra en estado de alerta máxima debido a la impresionante crecida del río Uruguay y los pronósticos de lluvias intensas que se extenderán por los próximos meses. Ante esta situación crítica, el Gobierno provincial activó su Plan de Emergencia para coordinar acciones preventivas y mitigar el impacto de las inundaciones. Hasta el momento, más de cuarenta familias debieron ser evacuadas y se ordenó el cierre preventivo de la emblemática Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú.
La medida fue dispuesta por el gobernador Hugo Passalacqua, quien convocó de urgencia al Comité Provincial de Emergencia. Este organismo, que nuclea a autoridades estatales, fuerzas federales, la Policía de Misiones, Bomberos y diversos ministerios, ya comenzó a preparar centros de evacuación y a coordinar la asistencia a los municipios más afectados. Las acciones preventivas incluyen la limpieza de desagües y alcantarillas, la poda de árboles y un monitoreo constante de las condiciones meteorológicas, con especial atención en las localidades ribereñas.
Aunque el río Iguazú registró un pico de caudal el viernes por la mañana, con 7.900 metros cúbicos por segundo, su tendencia fue descendente. Sin embargo, la precaución llevó al cierre del circuito Garganta del Diablo y a la suspensión de excursiones náuticas en el sector argentino del Parque Nacional Iguazú. En contraste, la situación en el río Uruguay es más preocupante: su caudal aumenta a un ritmo de diez centímetros por hora, impulsado por las intensas lluvias en el sur de Brasil y la apertura de compuertas de la Central Hidroeléctrica de Chapecó. Esto obligó al cierre del cruce fronterizo por balsas en Alvear e Itaquí, y se emitieron alertas preventivas en Santo Tomé, donde el río podría alcanzar los once metros este fin de semana.
La localidad de El Soberbio es una de las más golpeadas, donde cuarenta y una familias, sumando más de cien personas, fueron evacuadas al superar el caudal los quince metros de altura. El intendente Ricardo Leiva informó que, si bien el nivel comenzó a descender, no se recomienda el regreso inmediato a los hogares debido a las lluvias pronosticadas para la próxima semana. Las autoridades misioneras anticiparon que este evento climático podría extenderse hasta el otoño del próximo año, con mayores acumulados de lluvia previstos para octubre, noviembre y diciembre, y recordaron que cerca del 80% de las crecidas del río Uruguay dependen de las precipitaciones en el sur de Brasil, haciendo fundamental el monitoreo en ese país vecino.
Fuente original: Infobae

