La Unión Europea ha elevado el tono en su disputa comercial con China, advirtiendo que está «preparada para todo» y cuenta con «todos los instrumentos sobre la mesa» para enfrentar la escalada de tensiones. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, realizó estas declaraciones contundentes en Irlanda, en un mensaje directo a Pekín.
Este ultimátum llega en un momento clave, ya que Bruselas y Pekín acordaron recientemente reactivar el diálogo comercial. El negociador de la UE, Maros Sefcovic, anunció que se buscarán «resultados tangibles» antes de octubre, mes en el que tiene previsto viajar a China. Von der Leyen subrayó la importancia de este diálogo, pero enfatizó que su éxito dependerá de la respuesta china y de que se logren avances concretos.
La reactivación de las negociaciones, la primera declaración conjunta desde 2019, busca abordar las prácticas comerciales que la UE considera desleales. Entre las principales preocupaciones europeas se encuentran la sobreproducción china que inunda el mercado global y los subsidios estatales a empresas chinas, que otorgan una ventaja competitiva injusta. La Unión Europea busca diversificar sus cadenas de suministro y reducir su dependencia de terceros países, como China, para proteger sus propios intereses económicos.
Los líderes de los Veintisiete ya habían instado a la Comisión Europea a mantener un diálogo «que dé resultados» con China, al tiempo que exploran mecanismos para contrarrestar las prácticas desleales y corregir un déficit comercial anual que supera los 360.000 millones de euros. En este contexto, la Comisión recibió el encargo de desarrollar y complementar su arsenal de herramientas de defensa comercial y política industrial para salvaguardar los intereses del bloque ante el gigante asiático.
Fuente original: Infobae

