La dieta cetogénica, conocida por su promesa de una rápida pérdida de peso y mejoras metabólicas, está en el ojo de la tormenta. Si bien muchos la adoptaron con entusiasmo, un aspecto clave genera creciente preocupación entre los especialistas: el marcado aumento del colesterol LDL, popularmente conocido como «colesterol malo», en algunos de sus seguidores. Este fenómeno desató un intenso debate en la comunidad científica sobre sus posibles implicancias para la salud cardiovascular.
Un reciente informe de Science Focus puso bajo la lupa la evidencia existente y recopiló las voces de cardiólogos e investigadores que estudian esta particularidad. Mientras algunos defensores de la alimentación cetogénica argumentan que un colesterol LDL muy elevado no siempre conlleva un mayor riesgo en ciertos individuos, la mayoría de la comunidad médica insiste en que las pruebas actuales siguen ligando los altos niveles de LDL con un incremento del riesgo de enfermedades del corazón.
El profesor Kosh Ray, cardiólogo del Imperial College de Londres, enfatiza la necesidad de prestar atención a este fenómeno. Según Ray, muchas personas que siguen la dieta keto experimentan mejoras en otros parámetros, como la pérdida de peso, pero su colesterol se dispara de forma alarmante. «Si no supieras que siguen esta dieta, dirías que tienen una afección genética que les impide eliminar el colesterol correctamente», explicó el especialista, subrayando la magnitud del incremento en algunos casos.
En contraposición, emergió una hipótesis impulsada por la «ciencia ciudadana» que plantea una excepción: los «hiperrespondedores de masa magra». Se trata de individuos delgados, activos y metabólicamente sanos que, al iniciar la dieta cetogénica, ven sus niveles de LDL dispararse. Sus defensores sugieren que este aumento se debe a una mayor utilización de la grasa como energía y no implicaría un riesgo cardiovascular elevado. Sin embargo, un estudio que intentó validar esta teoría fue duramente criticado por la comunidad científica por su metodología, incluyendo la falta de un grupo de control adecuado y la progresión de placa arterial en casi todos los participantes.
Cardiólogos como Scott Murray, director médico de Venturi Cardiology, son contundentes al afirmar que el concepto de «hiperrespondedor de masa magra» carece de validación clínica y no figura en los libros de texto médicos. Ante la presencia de un colesterol LDL muy elevado en un paciente que sigue la dieta cetogénica, la recomendación de los expertos es clara: realizar estudios por imágenes para detectar placas arteriales y, de ser necesario, ajustar la alimentación, reduciendo las grasas saturadas e incorporando carbohidratos saludables.
Fuente original: Infobae

