El mercado automotor colombiano cerró la primera mitad de 2026 con un crecimiento extraordinario, registrando un aumento del 50,1% en las ventas de vehículos nuevos. Según informes de Fenalco y la ANDI, se matricularon 157.620 unidades entre enero y junio, lo que evidencia una robusta recuperación del sector y proyecta un cierre de año con más de 250.000 vehículos comercializados.
Lo más notable de este repunte es el avance significativo de las tecnologías eléctricas e híbridas. Cuatro de cada diez autos nuevos vendidos en Colombia durante este período fueron modelos sostenibles, lo que indica que este segmento ha dejado de ser un nicho y se está consolidando rápidamente entre los consumidores colombianos.
Los vehículos completamente eléctricos mostraron un crecimiento impresionante del 235,5% en comparación con el mismo período de 2025, sumando 24.477 unidades. Por su parte, los híbridos también tuvieron un desempeño sobresaliente con 44.605 unidades matriculadas, un 74,6% más que el año anterior. Estas cifras posicionan a las nuevas tecnologías como un pilar fundamental del crecimiento del sector.
Este dinamismo se explica por una expansión generalizada de la demanda interna, la mejora en las opciones de financiación y un aumento en la confianza de los consumidores. La preferencia por alternativas más eficientes, junto con una creciente oferta de modelos y condiciones de crédito favorables, están impulsando una transformación progresiva del parque automotor en el país vecino.
Desde la Cámara de la Industria Automotriz de la ANDI, su directora Karol García, destacó la importancia de estos resultados para la economía nacional, aunque subrayó el desafío de traducir este aumento de ventas en inversión y empleo formal durante el segundo semestre. Eduardo Visbal, de Fenalco, enfatizó la necesidad de políticas que brinden certeza jurídica y estimulen la libre competencia para mantener esta tendencia positiva.
El balance del primer semestre posiciona al sector automotor colombiano como uno de los de mejor rendimiento económico. El desafío ahora es sostener esta expansión, asegurando que se traduzca en una cadena productiva más sólida, con mayor capacidad de generar oportunidades y una transición energética estable para todos los actores del mercado.
Fuente original: Infobae

