Los principales índices de Wall Street operaron a la baja en la preapertura de este jueves, influenciados por los resultados de Nvidia y la tensión geopolítica. El S&P 500 cayó 0,26%, el Nasdaq Composite retrocedió 0,43% y el Dow Jones descendió 0,21%. La empresa tecnológica Nvidia, valorada como la más importante del mundo, vio sus acciones caer 0,09% tras superar expectativas en ingresos pero enfrentar expectativas de mayor competencia de Intel y AMD.
El petróleo Brent subió 1,7% hasta u$s106,8 el barril, mientras que el WTI avanzó 2,2% a u$s100,54. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó el 4,612%, impulsada por la falta de avances en la reapertura del estrecho de Ormuz. Países como Pakistán intensificaron esfuerzos diplomáticos para acelerar conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, aunque Donald Trump dejó entrever su disposición para reanudar ataques si fuera necesario.
En el mercado bursátil, acciones como IBM (+6,75%) y Dover Corporation (+3%) destacaron con alzas, mientras que Intuit (-14%), PPG Industries (-4%) y Kroger Company (-4%) lideraron las caídas. En Europa, el Euro Stoxx, DAX y CAC retrocedieron entre 0,38% y 0,49%, mientras que en Asia, el Hang Seng y la bolsa de Shanghái cayeron 1,03% y 2,04% respectivamente. Sin embargo, el Kospi de Corea del Sur y el Nikkei 225 de Japón subieron 8,42% y 3,1%.
La volatilidad en los mercados refleja la incertidumbre derivada de factores geopolíticos y la evolución de la economía global. Aunque Nvidia mostró fortaleza en sus proyecciones, la desaceleración en su crecimiento y la competencia en el sector tecnológico generan inquietud entre los inversores.
La combinación de tensiones internacionales, fluctuaciones en los precios de los commodities y la dinámica corporativa continúa moldeando el comportamiento de los mercados financieros, con un futuro que aún no está claro.

