La Municipalidad de Córdoba atraviesa una profunda crisis institucional a raíz del brutal femicidio de Agostina Vega, un crimen que involucra a un empleado municipal y que ha provocado una ola de despidos y reestructuraciones dentro del gabinete del intendente Daniel Passerini.
Rodrigo Fernández, el Secretario de Gobierno de la capital cordobesa, confirmó que ya son trece los funcionarios desvinculados de sus cargos. Entre ellos se encuentran figuras clave como Iván Contreras, exdirector general de Tránsito, y Eduardo Ramírez, exsecretario de Tránsito y Movilidad, cuyas renuncias fueron aceptadas de inmediato debido a que no formaban parte de la planta permanente del municipio. Fernández no descartó que la reestructuración se amplíe, incluso admitiendo que su propia posición está bajo revisión directa del intendente, en un inusual gesto de transparencia política.
El caso Barrelier, nombre del imputado por el femicidio, puso en evidencia graves falencias en los filtros internos y los canales de comunicación dentro de la administración pública. El Secretario de Gobierno reconoció que la información sobre antecedentes del empleado no fluyó como debería, impidiendo que las autoridades tomaran decisiones preventivas. Si bien la condición de “becario” de Barrelier facilitó su rápida expulsión, la situación ha impulsado al Ejecutivo a enviar una ordenanza al Concejo Deliberante para agilizar y profundizar los controles sobre todo el personal municipal, incluyendo a los de planta permanente.
Además, la investigación ha sacado a la luz un problemático historial del bar vinculado al caso, que acumulaba reiteradas clausuras por fallas de higiene y seguridad. A pesar de haber iniciado un proceso de regularización digital, el establecimiento volvió a ser clausurado. La crisis institucional en Córdoba promete continuar, con la expectativa de más cambios en la gestión y un fuerte énfasis en la necesidad de mayor transparencia y controles rigurosos en la administración municipal.
Fuente original: Cadena 3
