SpaceX presentó formalmente su solicitud para cotizar en bolsa en Estados Unidos, eligiendo al Nasdaq como su mercado de debut bajo el símbolo SPCX. La operación, liderada por Goldman Sachs y Morgan Stanley, podría convertirse en la Oferta Pública Inicial (OPI) más grande de la historia, con una valuación estimada en más de $2 billones.
La empresa, formalmente conocida como Space Exploration Technologies Corp., ya había iniciado procesos confidenciales meses atrás. Ahora avanza hacia la etapa final, con la expectativa de comenzar la comercialización el 4 de junio y definir el precio de la acción alrededor del 11 de junio. La operación superaría ampliamente el récord de Saudi Aramco en 2019, que recaudó $29.400 millones.
El crecimiento de SpaceX se debe en parte a Starlink, su unidad de internet satelital, que genera ingresos multimillonarios. Además, la integración con xAI y X (anteriormente Twitter) elevó su valuación privada a $1,25 billones antes de la OPI. Esta expansión refuerza su posición como líder en el sector aeroespacial y en servicios de conectividad global.
Elon Musk, actualmente el hombre más rico del mundo con un patrimonio estimado en $680.000 millones, podría ver su fortuna crecer significativamente si la operación se concreta. La participación de inversores institucionales y minoristas en la oferta también generaría un impacto histórico en Wall Street.
Esta OPI no solo marcaría un hito para SpaceX, sino que también redefiniría el panorama financiero global, posicionando a la empresa como una de las más valiosas del planeta y reforzando el papel de Musk en el ecosistema tecnológico y económico mundial.

