La flamante presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha marcado una clara diferencia con la postura de Estados Unidos respecto a la regulación de las plataformas digitales. En una reciente conferencia, Sheinbaum enfatizó que la protección de la infancia y la juventud mexicana frente al uso excesivo de redes sociales debe ser abordada como un tema de salud pública, una perspectiva que podría sentar un precedente en la región.
El gobierno federal mexicano anunció que en agosto presentará una propuesta concreta para limitar el uso de teléfonos celulares en las escuelas y debatir nuevas regulaciones para las plataformas digitales. Esta iniciativa surge tras un ciclo de foros y consultas públicas que revelaron un contundente apoyo popular: según cifras oficiales, el 70% de los padres y madres de familia en el país respaldan la restricción total de celulares durante la jornada escolar.
Sheinbaum explicó que el diseño intrínseco de las plataformas digitales y las redes sociales busca maximizar el tiempo de uso por parte de los menores. Detalló cómo mecanismos como el “scroll infinito”, las notificaciones constantes y la reproducción automática fomentan una relación compulsiva con los dispositivos. La mandataria citó estudios de expertos como Jonathan Haidt y Arturo Béjar, quienes han documentado el alarmante vínculo entre el uso intensivo de redes sociales y problemas crecientes de depresión, ansiedad y trastornos alimentarios en adolescentes.
La presidenta fue categórica al afirmar que la decisión de México no estará supeditada a los intereses de la industria digital estadounidense, sino que se basará en un debate nacional profundo y en la evidencia científica sobre los efectos en la salud pública de los jóvenes. “Este es un tema que tiene que ver con la salud de las niñas y los niños de México, de las y los adolescentes”, subrayó, dejando en claro la prioridad de su administración.
Como parte de esta estrategia integral, en el próximo ciclo escolar que comienza en septiembre se implementará el programa nacional “ABC de las emociones”. Esta iniciativa incluirá la distribución de más de quince millones de guías para padres, madres, estudiantes y docentes, abordando temas cruciales como la salud mental, el uso responsable de dispositivos y los riesgos asociados al entorno digital. Se busca generar conciencia y herramientas para un desarrollo sano en la era digital.
La discusión sobre el uso de dispositivos móviles continuará en foros regionales y escolares hasta fines de agosto, fecha límite para definir el marco regulatorio en las instituciones educativas. Sheinbaum reiteró que la regulación de las plataformas digitales debe ser un esfuerzo colectivo y participativo, que no solo se centre en el ámbito escolar, sino que también involucre a las familias y a los propios jóvenes para evitar la normalización del uso compulsivo de las redes sociales.
Fuente original: Infobae

