La Cámara de Diputados debatió este miércoles el proyecto del Gobierno para reformular el régimen de subsidios al gas en zonas frías, una iniciativa que busca reducir el costo fiscal del esquema y focalizar la asistencia en hogares vulnerables. La propuesta forma parte de un paquete de reformas energéticas que incluye regulaciones para el Mercado Eléctrico Mayorista, ajustes tarifarios y la eliminación de regímenes promocionales de hidrocarburos.
El nuevo régimen mantendrá el beneficio para usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero exigirá que los hogares en zonas ampliadas estén inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado en 2025. El acceso se basará en criterios geográficos y socioeconómicos, como ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales o condiciones especiales como veteranos de Malvinas.
Según el Gobierno, la ampliación del régimen en 2021 generó un déficit financiero y subsidios cruzados. El proyecto propone limitar el subsidio al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), en lugar de aplicarlo sobre la tarifa total. Esto podría elevar las facturas de usuarios que no califiquen para el SEF, como se advierte en un informe de IERAL Fundación Mediterránea.
El proyecto también aborda el sistema eléctrico, regularizando deudas entre distribuidoras y CAMMESA, y estableciendo un traslado automático de costos de generación a tarifas finales. IERAL recomendó una transición gradual para evitar aumentos abruptos y sugirió incluir el consumo energético razonable en los criterios de subsidios.
La reforma refleja un intento de equilibrar la sostenibilidad fiscal con la protección a grupos vulnerables, aunque plantea desafíos en la implementación. La propuesta busca evitar distorsiones en el sistema energético, pero su éxito dependerá de mecanismos que amortigüen la volatilidad de precios internacionales y garanticen una transición justa.

