La selección colombiana de fútbol se prepara para su viaje a Estados Unidos, la última escala antes de la Copa Mundial de la FIFA 2026. En la base aérea de Catam, Bogotá, se realizó una emotiva ceremonia de entrega de la bandera, un acto simbólico que representa las esperanzas de 52 millones de colombianos. El presidente Gustavo Petro encabezó el evento, deseándole éxito al equipo dirigido por Néstor Lorenzo.
Sin embargo, un momento inusual captó la atención. Antonella Petro, la hija menor del mandatario, intentó acercarse a James Rodríguez para pedirle una foto o un autógrafo mientras los jugadores recibían un sombrero vueltiao. El capitán de la selección, aparentemente para no romper el protocolo, no respondió a la solicitud y continuó en la fila, lo que generó diversas reacciones y comentarios en redes sociales.
La ceremonia también fue notoria porque, a diferencia de otras ocasiones, no fue James quien recibió el pabellón nacional, sino el propio director técnico Néstor Lorenzo. Este detalle, sumado al episodio con la hija presidencial, sumó críticas hacia el mediocampista. Durante su discurso, el presidente Petro instó a los jugadores a mantener la humildad y la solidaridad, utilizando la frase «el último será el primero» como eje de su mensaje, enfatizando la importancia del juego en equipo por encima de la codicia individual.
Petro recordó a los futbolistas la gran responsabilidad de representar a su país, llevando consigo «los deseos, sueños y aspiraciones» de cada rincón de Colombia. Subrayó que el equipo no solo porta una insignia, sino la esperanza colectiva de una nación que anhela verlos triunfar en el escenario internacional. La selección se prepara ahora para enfrentar a Jordania en su camino hacia el Mundial 2026, con la mirada puesta en un regreso exitoso a la máxima cita futbolística.
Fuente original: Infobae

