El segundo Grand Slam del año tendrá acento peruano. En la próxima edición de Roland Garros, tres tenistas de ese país disputarán sus respectivas competencias en las emblemáticas canchas de polvo de ladrillo del Bois de Boulogne, lo que representa un hito colectivo para el tenis sudamericano.
El primero en saltar a la cancha será Gonzalo Bueno, quien lo hará en la fase previa del torneo, entre el 18 y el 22 de mayo. El tenista, actualmente ubicado en el puesto 184 del ranking ATP, tendrá por delante el desafío de ganar tres partidos consecutivos en la qualy para meterse en el cuadro principal. Su estilo paciente desde el fondo de la cancha y su buen rendimiento sobre tierra batida serán sus principales herramientas para sortear esta etapa y dar el gran salto.
Quien ya tiene asegurado su lugar en el main draw es Ignacio Buse, el mejor tenista peruano del momento y número 62 del mundo. «Nacho» competirá directamente en el cuadro principal entre el 24 de mayo y el 7 de junio, convirtiéndose en el primer peruano en acceder de manera directa a esa instancia desde la memorable participación de Juan Pablo Varillas en 2023. A sus 23 años, Buse llega con rodaje, confianza y la experiencia necesaria para pelear de igual a igual en partidos de cinco sets.
Cerrando la delegación peruana estará el joven promesa Nicolás Baena, de apenas 18 años, quien participará en el torneo junior del 31 de mayo al 6 de junio. Su presencia fue destacada por medios especializados en tenis peruano, que señalaron que Baena sigue los pasos de Buse y Bueno, quienes también transitaron esa misma categoría hace cuatro años antes de volcarse al circuito profesional.
La participación de estos tres jugadores refleja un proceso de crecimiento sostenido del tenis peruano. La categoría juvenil de Roland Garros, en particular, tiene un historial reciente muy positivo para ese país: en 2022, Bueno y Buse llegaron juntos a la final de dobles junior, y en 2023, Lucciana Pérez alcanzó la final del torneo individual femenino juvenil, logrando un resultado histórico.
En cuanto a los mayores, el paso más reciente y emotivo fue el de Juan Pablo Varillas en 2023, quien llegó hasta los octavos de final tras una serie de partidos que mantuvieron en vilo a todo Perú. Su campaña quedó trunca ante Novak Djokovic, pero el impacto de esa actuación fue enorme para la visibilidad del tenis peruano a nivel global.
No obstante, si se habla del logro máximo de ese país en el torneo francés, hay que remontarse a 2008, cuando Luis Horna se consagró campeón en dobles junto al uruguayo Pablo Cuevas. Ese título de Grand Slam sigue siendo uno de los más grandes en la historia del deporte peruano. Con esa herencia a cuestas, Buse, Bueno y Baena llegan a París con hambre de historia propia.
Fuente original: Infobae

