Los mandatarios provinciales buscan despegar sus elecciones de la disputa presidencial, pero el calendario propio no garantiza inmunidad polÃtica.
Los gobernadores ya empezaron a mirar el calendario electoral con el reloj adelantado. Mientras la elección nacional mantiene su fecha prevista para el último domingo de octubre y una eventual segunda vuelta quedarÃa para noviembre, buena parte de las provincias se prepara para votar en otro momento. El objetivo es claro:despegarse de la contienda presidencialy preservar, en la medida de lo posible, los intereses locales.
La mayorÃa de las provincias tiene margen para hacerlo. A diferencia del calendario nacional, regulado por ley, muchas legislaciones provinciales dejan en manos del gobernador de turno la decisión sobre la fecha de los comicios. Esa discrecionalidad convierte al almanaque en una herramienta polÃtica más. No se trata sólo de cuándo votan los ciudadanos, sino deen qué clima polÃtico lo hacen.
Por eso no sorprende
Fuente original: Cadena 3

